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ICTJ in the News
July 13, 2004
Un experto en derechos humanos
La Nacion
NUEVA YORK-En 1975, durante el año y medio que pasó encerrado en una oscura celda de la Unidad 9, en La Plata, el joven abogado Juan Méndez nunca pensó que 30 años más tarde estaría instalado en una oficina del piso 33 de un rascacielos del sur de Manhattan, recibiendo una llamada del secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, para ofrecerle ser su asesor especial para la prevención de genocidios.
Desde su ventana no se logra ver la Estatua de la Libertad, pero los valores que representa están siempre presentes en la mente de este argentino de 59 años nacido en Lomas de Zamora y educado en la Universidad Católica Stella Maris, de Mar del Plata.
Debido a su activa representación de prisioneros políticos, fue detenido durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón, al igual que durante el primer año de la dictadura militar, cuando fue torturado. La organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional lo adoptó entonces como "prisionero de conciencia", y gracias a la presión mundial fue liberado en 1977 con la condición de que dejara el país.
Se mudó a Estados Unidos y durante 15 años trabajó con el grupo Human Rights Watch, donde se especializó en asuntos de violaciones de los derechos humanos en América.
Entre 1996 y 1999, Méndez fue director ejecutivo del Instituto Interamericano para los Derechos Humanos de Costa Rica y luego regresó a los claustros universitarios para ponerse a cargo del Centro de Derechos Civiles y Humanos de la Universidad de Notre Dame, en el estado de Indiana. Dio clases también en las universidades de Georgetown, en Washington D.C., en Johns Hopkins, Baltimore, y en Oxford, Gran Bretaña.
Entre el 2000 y el 2003 fue miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, y ocupó el cargo de presidente del organismo en 2002. A la Argentina regresó en diciembre del 83. Mantiene un fluido contacto con organizaciones defensoras de los derechos humanos allí e intenta visitar el país todos los años, junto a su esposa -Silvia- y sus tres hijos.
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