En sólo 10 semanas, medio millón de refugiados ha huido de Siria, en uno de los mayores éxodos de población civil en la historia reciente. Son ya más de 1,5 millones las personas desplazadas desde que comenzara el conflicto entre el régimen de Bachar el Asad y los opositores en marzo de 2011, según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Las naciones que los alojan, especialmente Jordania, han pedido ayuda a la comunidad internacional, porque consideran que la escasez de recursos alimentarios, médicos y económicos para atenderlos puede generar una grave crisis humanitaria.