Artículos destacadosJulio 14, 2008 ICTJ se pronuncia sobre la orden de arresto que profirió la CPI contra el presidente de Sudán, Omar Al BashirLa orden de arresto proferida en las últimas horas por la Corte Penal Internacional (CPI) contra el presidente de Sudán, Omar Al Bashir, por genocidio y otros crímenes contra la humanidad; es un importante paso en la persecución penal y un reconocimiento del sufrimiento de las víctimas de Darfur, que demuestra que los jefes de Estado no son inmunes al alcance de la ley, aseguró el Centro Internacional de Justicia Transicional (ICTJ por sus siglas en inglés). Esta orden de arresto llega en un momento difícil para Sudán. Las amenazas del gobierno generan una gran preocupación, por lo que el ICTJ hace un llamado a la comunidad internacional para llevar al gobierno sudanés a hacerse responsable por las retaliaciones contra los civiles, personal de organizaciones humanitarias o de fuerzas de mantenimiento de paz. "El fiscal de la Corte Penal Internacional está actuando bajo el mandato que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas le otorgó en 2005 para investigar acontecimientos en Darfur, el fiscal considera que ha encontrado pruebas de crímenes serios, y en este caso la ley internacional le da la autoridad para actuar", dijo Juan Méndez, presidente del ICTJ. La oficina del fiscal de la CPI, en La Haya, busca la autorización para detener al presidente Al-Bashir por cargos de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra. Después de estudiar las pruebas presentadas por el fiscal acusador, un panel de jueces decidirá si hay razones para ordenar esta captura. Es de gran importancia el argumento del fiscal en el que asegura que los crímenes cometidos en Darfur no son el resultado de una campaña de contrainsurgencia sino el intento de destruir, al menos en parte, algunos grupos étnicos que viven en Darfur. "Si se permite al gobierno de Sudán utilizar indefinidamente sus amenazas de violencia para bloquear la acción de la Corte, los principios básicos de la justicia serán traicionados", agregó Juan E. Méndez. En 2007, la Corte emitió órdenes de detención contra el ex Ministro del Interior de Sudán y contra un prominente líder de la milicia patrocinada por el Estado, que ha llevado a cabo ataques contra civiles en Darfur; acusados de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. Hasta ahora, Sudán se ha negado a detenerlos y entregarlos a la CPI. Así mismo, estas personas no han sido procesadas en Sudán. Ésta no es la primera vez que se acusa a un Jefe de Estado. Los tribunales de crímenes de guerra acusaron a Slobodan Milosevic, presidente de Serbia, por genocidio, crímenes de lesa humanidad y violación de las leyes de guerra, y a Charles Taylor de Liberia por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos en Sierra Leona. "La historia demuestra que el silencio ante las atrocidades no previene nuevos crímenes", dijo Méndez. "En Sudán, la Corte Penal Internacional puede darle a las víctimas un camino a la justicia." Sobre el ICTJ |
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