Estados Unidos (Greensboro, Carolina del Norte)Actividades del ICTJLa Comisión de la Verdad y Reconciliación de GreensboroEn junio de 2004, cinco mujeres y dos hombres fueron nombrados a la Comisión de la Verdad y Reconciliación de Greensboro (GTRC en inglés). A la GTRC le fue encomendado el examen de las muertes violentas de cinco manifestantes y las lesiones a 10 otros por el Ku Klux Klan y el Partido Nazi de Estados Unidos, ocurridas el 3 de noviembre de 1979. Una coalición de líderes cívicos dio a conocer el mandato e hizo un llamado público para la presentación de candidaturas. Un panel de representantes comunitarios convocado a inicios de 2004 y presidido por un juez local de una corte distrital seleccionó el variopinto grupo de siete comisionados, que ofrecieron sus servicios a tiempo parcial apoyados por un pequeño equipo de colaboradores. En 2005, la GTRC recogió declaraciones y revisó otras informaciones, propició tres audiencias públicas de dos días cada una en julio, agosto y septiembre, y organizó un diálogo público en noviembre. La Comisión concluyó su investigación en 2006 y presentó su informe final al público en una ceremonia el 25 de mayo de 2006. El ICTJ sirvió de asesor del proyecto inicial de la GTRC, y a lo largo de la ejecución de su mandato le brindó asesoría técnica, información comparativa pertinente y contactos con expertos y profesionales involucrados en actividades similares en todo el mundo. Mientras los comisionados adaptaban las experiencias de otros países a su contexto local, la información y asesoría aportadas por el ICTJ servían de valiosos puntos de referencia y lecciones de otros contextos, y brindaba orientación a su equipo para avanzar en un terreno desconocido. La exitosa inauguración de la Comisión el 12 de junio de 2004, su progreso constante a lo largo de casi dos años de trabajo y su informe final, son producto de los esfuerzos de aquellos que se dedicaron al trabajo local en Greensboro. Sin embargo, el ICTJ jugó un papel clave pues contribuyó al exitoso avance de la Comisión en el proceso de búsqueda de la verdad y la reconciliación. La labor del Centro en Greensboro es única con relación a sus otros programas, dada la escala local del proceso y la condición no oficial de la Comisión. El ICTJ considera la GTRC un intento innovador de aplicar las metodologías de las comisiones de la verdad en otros países para enfrentar las violaciones pasadas de los derechos humanos en Estados Unidos. El proceso de Greensboro no sólo aporta ideas para el trabajo del ICTJ en otros lugares sino que ofrece también un modelo útil para otras comunidades en Estados Unidos que deseen hacer frente a historias de injusticia no resueltas aún. Desarrollo del MandatoA lo largo de 2002, y a inicios de 2003, la Asociada Principal y directora del programa de Greensboro del ICTJ, Lisa Magarrell, y la directora de la Unidad de Gestores Internacionales de Políticas, Priscilla Hayner, consultaron con el Proyecto de Verdad y Reconciliación Comunitaria de Greensboro (GTCRP en inglés) mientras desarrollaban, junto con un panel de asesores nacionales el mandato para la Comisión y definían un proceso de selección que garantizara que los comisionados fueran seleccionados de una muestra representativa de la comunidad de Greensboro y que actuaran de manera independiente y autónoma. El mandato y el proceso de selección se publicaron en mayo de 2003 en el diario local, junto con un llamado público a proponer eventuales comisionados. El Asociado Principal del ICTJ Eduardo González y el consultor Bongani Finca, antiguo miembro de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación de Sudáfrica, participaron en un taller sobre la verdad y la reconciliación para miembros interesados de la comunidad en noviembre de 2003. El Proceso de SelecciónEl panel de selección se instaló a inicios de 2004 y estaba compuesto por un representante de cada uno de los grupos e instituciones siguientes: presidentes de órganos estudiantiles universitarios; rectores y presidentes de universidades; el Congreso Vecinal de Greensboro; el Proyecto de Verdad y Reconciliación Comunitaria de Greensboro; el Partido Demócrata del Condado de Guilford; el Partido Republicano del Condado de Guilford; la Comunidad Judía; el Alcalde de Greensboro; la Comunidad Islámica; la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (National Association for the Advancement of Colored People, NAACP) la Conferencia Nacional de Comunidad y Justicia, NCCJ (National Conference for Community and Justice) y el Pulpit Forum (foro de las iglesias afro-americanas). La Sra. Magarrell preparó información comparativa pertinente para el grupo y dirigió un taller para la selección de los miembros del panel. Esta orientación guió el trabajo del panel de selección, el cual adoptó muchos de los materiales y las sugerencias del ICTJ en su planteamiento sobre el nombramiento de los comisionados. La Comisión en MarchaEn junio de 2004, Lisa Magarrell, Priscilla Hayner y Bongani Finca facilitaron un taller sobre los temas relacionados con la puesta en marcha de la comisión, dirigido a los recién nombrados Comisionados, suministrándoles documentación de apoyo sobre otras experiencias pertinentes. Durante la ejecución del mandato de la Comisión, la Sra. Magarrell viajó a Greensboro en diversas ocasiones para aportarles a los Comisionados y su equipo información comparativa, análisis y orientaciones sobre una gama de temas operativos y de fondo. Los consultores del ICTJ trabajaron con la Sra. Magarrell y otros miembros del equipo del Centro, compartiendo con la GTRC su experticia práctica y experiencias de Perú, Sudáfrica y Estados Unidos. Las sesiones de trabajo y los materiales escritos por la Sra. Magarrell y los consultores del ICTJ abordaron temas relacionados con la planeación y la organización, la toma de declaraciones, las audiencias públicas, los retos jurídicos, la planificación de la investigación y la elaboración de informes. Además, el Centro suministró información y asesoría técnica relacionadas con la confidencialidad de los testigos, el formato de las declaraciones y temas relacionados con las víctimas. El Centro le obsequió a la GTRC una pequeña biblioteca de informes finales de diversas comisiones de la verdad alrededor del mundo. La Sra. Magarrell observó tres audiencias públicas y dirigió sus observaciones a la Comisión, acompañada en la primera por el Sr. Finca. Así mismo, observó el proceso de diálogo comunitario que se llevó a cabo a inicios de noviembre de 2005 y asistió a la ceremonia de entrega del informe final de la Comisión en mayo de 2006. El Proceso Post-ComisiónTras la publicación del informe de la GTRC, el ICTJ co-organizó con el Centro del Movimiento Beloved Community (Comunidad Amada) de Greensboro un encuentro sobre la conducción de las comisiones de la verdad ("Managing Truth Commissions"). El encuentro, realizado en Greensboro durante más de dos días y medio en julio de 2006, reunió a los Comisionados, al personal y a partidarios de la GTRC, así como a personas involucradas en esfuerzos de búsqueda de la verdad en Sudáfrica, Perú, Irlanda del Norte y Sri Lanka, y a activistas de diversos lugares en el sur de Estados Unidos, para discutir las lecciones de tales procesos de búsqueda de la verdad y la aplicabilidad de este modelo en otros lugares de Estados Unidos. En octubre de 2006, el ICTJ lanzó un pequeño proyecto de comunicación externa y educación sobre la Comisión de Verdad y Reconciliación de Greensboro en colaboración con el Centro "Beloved Community" (BCC, Comunidad Amada) y con la asistencia de la consultora y antigua Directora Ejecutiva de la GTRC, Jill Williams, residente de Greensboro. Por medio de dicho proyecto, el ICTJ y el BCC han dado visibilidad al proceso de la CVR y siguen monitoreando e informando sobre el trabajo realizado. En 2006, la Sra. Magarrell comenzó a escribir un libro sobre la experiencia de Greensboro conjuntamente con una coautora, Joya Wesley, quien había colaborado con el equipo de la Comisión y como enlace con los medios en el marco del proyecto original. Se espera que este proyecto se publique prontamente. ContextoEl 3 de noviembre de 1979, en el barrio Morningside de Greensboro, Carolina del Norte, miembros del grupo Ku Klux Klan (KKK) y del Partido Nazi le dispararon a un grupo de activistas políticos y organizadores sindicales de ambas razas, algunos de ellos afiliados al Partido Comunista de los Trabajadores (CWP en inglés) que estaban reunidos planeando una marcha de protesta contra el KKK y después un encuentro sobre temas relacionados con la justicia económica. Mientras las cámaras de los noticieros filmaban los acontecimientos, cinco de los (en su mayoría) inermes manifestantes fueron asesinados y 10 heridos por las balas del KKK y de los nazis. Las fuerzas policiales, que sabían de la movilización de los miembros del Klan y del Partido Nazi contra la marcha, permanecieron notablemente ausentes en el momento del ataque, a pesar de que un informante de la policía estaba a la cabeza de la caravana de automóviles del Klan y los nazis y lo seguía muy de cerca su equipo. Juicios penales, tanto estatal como federal, por homicidio culminaron en la absolución de los acusados. En un juicio civil federal fueron declarados responsables algunos individuos (dos policías, cuatro miembros del KKK y dos del Partido Nazi) de los daños ocasionados por el homicidio de la única víctima que no era miembro del Partido Comunista de los Trabajadores. La ciudad de Greensboro pagó la compensación por esa condena a nombre de todos los acusados, pero ha negado de manera sistemática cualquier responsabilidad en el caso. La historia completa de lo que algunos llaman la "Masacre de Greensboro" había permanecido en el silencio o había sido negada en Greensboro, donde una visión sesgada de los acontecimientos y de las víctimas rápidamente se convirtió en la versión oficial, perneando la memoria colectiva de los habitantes sobre el asunto. La iniciativa organizativa y educativa del Proyecto de Greensboro para la Verdad y la Reconciliación Comunitaria (GTCRP) un esfuerzo de la comunidad misma, condujo al desarrollo del mandato de una comisión de la verdad y al proceso de selección. El GTCRP, órgano autónomo de la Comisión, todavía urge a los líderes locales y otros a romper el velo de silencio que rodea los acontecimientos del 3 de noviembre y a hacer frente a lo que sigue siendo el subtexto no expresado de las relaciones laborales, raciales y comunitarias en la ciudad hasta hoy. La Comisión de la Verdad y Reconciliación de Greensboro (GTRC) comenzó a sesionar en junio de 2004 y llevó a cabo una serie de audiencias públicas, un diálogo público y algunas conversaciones temáticas menores en la comunidad. La investigación emprendida por la GTRC abarcó la toma de declaraciones orales y escritas de 150 personas y la revisión de una extensa documentación sobre el caso y el contexto. En 2005, en una votación que resultó dividida según su composición racial, el Concejo Municipal de Greensboro votó por seis contra tres en oposición al proceso de la Comisión. El informe se concluyó el 25 de mayo de 2006 y se presentó en una ceremonia a la que asistieron funcionarios públicos y numerosos representantes de la comunidad ante un auditorio de unas 400 personas. Sesenta y siete grupos locales, entre ellos iglesias, facultades universitarias y el departamento de policía, se comprometieron formalmente a ser los "receptores del informe" y a estudiar, discutir y promover el debate en torno al informe. El informe concluyó que "la responsabilidad más onerosa" recaía en el Klan y los nazis, quienes planearon y provocaron la violencia. La Comisión concluyó que los manifestantes hubieran debido consultar con el vecindario en cuanto a la manifestación que estaban planeando realizar allí, que subestimaron el peligro y que utilizaron tácticas impopulares, pero que "ni buscaban ni merecían ser asesinados". La Comisión no encontró que la policía y el Klan/los nazis hubieran conspirado para cometer homicidio, pero sí expresó una conclusión más matizada: que "la pérdida de vida hubiera podido evitarse si la policía hubiera hecho presencia visible", y que la decisión de permanecer al margen fue, según la mayoría de los Comisionados, "el resultado de alguna intencionalidad" por parte de algunos de los agentes de policía. El informe criticó la respuesta del gobierno municipal a los acontecimientos caracterizada por tácticas de seguridad implacables y por "reprimir la protesta ciudadana", y concluyó que un sistema defectuoso de selección de los jurados resultó en jurados completamente blancos que no representaban a la comunidad, contribuyendo así a las absoluciones". Finalmente, la Comisión concluyó que los acontecimientos del 3 de noviembre de 1979 "están entretejidos con temas de raza y clase", y el informe habla de los "asuntos subyacentes que incluyen temas de la justicia racial y económica, la supremacía blanca y la incapacidad de la policía y del sistema judicial de brindar protección igual a todos los residentes". La Comisión recomendó que el gobierno municipal, la policía y los individuos responsables reconozcan su participación y pidan excusas, y que tomen pasos hacia la reconciliación. Además, la Comisión recomendó establecer un salario digno para todos los empleados municipales y del condado, organizar comités ciudadanos de vigilancia de la responsabilidad policial y crear un centro de justicia comunitaria. Animó a todos los ciudadanos a "asumir un papel activo para comprender el racismo, la pobreza, la opresión y el privilegio que los rodean y las maneras en que sus propios actos contribuyen a perpetuar las disparidades". El Concejo Municipal propició un encuentro "voluntario" en julio de 2006, al que asistieron todos menos uno de los miembros del Concejo y pasaron casi una hora discutiendo el informe. Acordaron informalmente seguir discutiendo las conclusiones de la GTRC y someter algunos de los puntos a consideración de la Comisión de Relaciones Humanas del gobierno municipal. El 21 de agosto, el diario The Washington Post informó que la Universidad de Carolina del Norte en Greensboro, la Universidad de Guilford y el Politécnico Guilford "planean incluir ⎯o están contemplando la inclusión⎯ el informe de 600 páginas en sus clases en una gama de asignaturas, entre ellas comunicaciones, historia de los derechos civiles e investigación argumentativa". En diciembre de 2006, la GTCRP y la biblioteca pública co-patrocinaron el primero de una serie de "encuentros comunitarios" para discutir el contenido del informe. En marzo de 2007, el Concejo Comunal votó (esta vez por un margen más estrecho que cruzó la línea divisoria racial) en contra de un estudio profundo del informe y sus conclusiones. La GTCRP y otros en la comunidad todavía incorporan el contenido y las recomendaciones del informe en contextos académicos y en su trabajo comunitario actual. Los Comisionados, el equipo de la Comisión y los líderes de la comunidad involucrados en el proceso han sido invitados a hablar ante auditorios interesados, en contextos más amplios en Carolina del Norte y en otros foros en Estados Unidos, donde han escuchado expresiones de apoyo e interés en aprender del proceso. El proyecto de búsqueda de la verdad realizado en Greensboro, elogiado por el Arzobispo sudafricano Desmond Tutu y que ha despertado el interés y la atención de otras personas alrededor del mundo, es un intento juicioso e innovador de aprovechar las experiencias de otras comisiones de la verdad y aplicarlas a un contexto comunitario en Estados Unidos. (Actualizado en marzo de 2007) Fuentes de Información sobre Greensboro
Comunicados de Prensa del ICTJ26 de Mayo de 2006: Informe de la Comisión de la Verdad de Estados Unidos Revela Negligencia Policial y Engaño Oficial en Torno a la Tragedia de 1979 (Report from U.S. Truth Commission Reveals Police Negligence and Official Deception around 1979 Tragedy) Materiales de ReferenciaMayo de 2006: Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación de Greensboro (Final Report of the Greensboro Truth and Reconciliation Comisión)Páginas Relacionadas en este SitioVínculos por fuera de este SitioGreensboro News & Record |











