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La Antigua Yugoslavia

Actividades del ICTJ

El ICTJ ha estado trabajando activamente en la Antigua Yugoslavia desde 2002. El Centro reconoce que el carácter regional de los conflictos de los años 1990 significa que los esfuerzos por hacer frente al legado del pasado adquieren dimensiones y perspectivas regionales. El trabajo del Centro en la región ha enfocado el desarrollo de pericia sobre la justicia transicional, evaluaciones por país, apoyo a los juicios, componente de la verdad y reparaciones a nivel local, así como el análisis de los esfuerzos de reforma institucional y de conmemoración histórica. Hasta la fecha, el trabajo se ha concentrado en Bosnia-Herzegovina, Serbia, Kosovo, Montenegro y Croacia. El programa de la antigua Yugoslavia en el ICTJ es dirigido por la socia principal Caitlin Reiger en la oficina de Nueva York, el director de la oficina de Bruselas del ICTJ, Mark Freeman, la asociada de programas, Dorothée Marotine,y el consultor Bogdan Ivanisevic en Belgrado.

Desarrollo de pericia sobre la justicia transicional

El ICTJ siempre ha dado importancia y énfasis a la capacitación de actores clave de la sociedad civil y otros en la teoría y en la práctica de la justicia transicional. Desde 2003, el nivel de interés en nuestros programas de capacitación ha aumentado de manera dramática, especialmente en la ex Yugoslavia. Los programas de capacitación del Centro cubren los principales enfoques de justicia transicional (procesamientos, comisiones de la verdad, reparaciones y reforma institucional) y una amplia gama de estudios de caso de diversos países. Los programas de capacitación del ICTJ para la ex Yugoslavia brindan a los participantes la oportunidad de examinar, debatir y escribir sobre la pertinencia de la justicia transicional para la región; y ayudar a fortalecer la democracia, los derechos humanos y el estado de derecho.

Los programas de gran escala del pasado incluyen un programa de Fellowships en justicia transicional de tres semanas en Ottawa, que se realizó en enero de 2005 en asociación con la Facultad de Derecho de la Universidad de Ottawa y el Programa de justicia transicional de Toronto, de una semana de duración, realizado en mayo de 2005 conjuntamente con el Centro Munk de Estudios Internacionales de la Universidad de Toronto. En 2006 y 2007, la oficina en Bruselas del ICTJ ha propiciado cursillos de tres días sobre los fundamentos de la justicia transicional, diseñados como cursos intensivos para los profesionales del área. Todas estas acciones de capacitación han incluido a numerosos profesionales de los derechos humanos de toda la región.

El ICTJ seleccionó también fellows de Serbia y Montenegro, y de Kosovo, para participar en el Programa de Fellowships en justicia transicional de 2005 en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Adicionalmente, el Centro realizó recientemente la primera parte de un ejercicio de capacitación de dos partes en Pristina, en conjunto con el Instituto Kosovar de Investigación y Documentación (KODI) y otras ONG. El entonces primer ministro de Kosovo, Bajram Kosumi, inauguró el evento y los participantes en el programa incluyeron importantes activistas locales de derechos humanos

Adicionalmente, en 2005 y 2006, Mark Freeman, director de la oficina del ICTJ en Bruselas, fue instructor en la Escuela de Verano sobre justicia transicional en Palic, Serbia. La Escuela de Verano es organizada conjuntamente por el Centro de Derecho Humanitario (Belgrado y Pristina), el Centro de Investigación y Documentación (Sarajevo), y Documenta (Zagreb).En 2006, Caitlin Reiger fue instructora de los Talleres de Aprendizaje sobre justicia transicional en Igalo, Montenegro, patrocinados por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y dirigidos a jueces y parlamentarios de toda la región.

El ICTY

Desde su creación, el ICTJ ha apoyado el trabajo del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (ICTY). En 2002, el entonces presidente del ICTJ, Alex Boraine, rindió testimonio en una audiencia de sentencia sin precedentes contra Biljana Plavsic, la ex presidente de la República Srpska. Boraine señaló la importancia de la admisión de culpa de la ex presidente y su reconocimiento de responsabilidad, pero cuestionó su decisión de no dar el paso adicional de testificar sobre los papeles de funcionarios serbios de alto nivel en la comisión de crímenes de guerra.

El 12 de febrero de 2002, la Sala de Juicios del ICTY comenzó a juzgar el caso contra el antiguo presidente yugoslavo, Slobodan Milosevic. El caso marcó la primera vez que un jefe de estado respondía a cargos de genocidio y crímenes de lesa humanidad en una corte internacional. Brindó también una dramática lección pública de historia sobre la catástrofe en que estuvo sumida Yugoslavia en los años 1990. Para posibilitar la transparencia y la audiencia más amplia posible para el juicio, el ICTJ y el Proyecto de Derechos Humanos del Bard College crearon un archivo en Internet con el audio y el video del juicio. El archivo se indexa periódicamente a fin de permitir remisiones y movimiento fácil a través de todos los segmentos del video del juicio. Está enlazado también a un archivo físico de cintas de video digitales del juicio, de calidad apta para transmisión y de uso completamente libre por investigadores, estudiantes, periodistas y el público en general. En los últimos dos años el Centro y el Bard College han creado cintas con fragmentos seleccionados del juicio para diversos grupos interesados, entre ellos los fiscales del ICTY, y las ONG socias, tanto internacionales como locales. Aunque la muerte de Milosevic en marzo de 2006 significó que el ICTY fue incapaz de emitir un veredicto en su juicio, el caso reveló una cantidad sustancial de evidencia documental y testimonial que ahora forma parte de los registros públicos.

En los próximos años, el ICTY deberá enfrentarse a lo que puede resultar su mayor reto: concluir los juicios y entregar lo que probablemente serán docenas de casos restantes a las cortes nacionales dispuestas a llevar a cabo juicios justos e independientes. En febrero de 2007, funcionarios de alto nivel del ICTY se unieron a sus contrapartes del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, la Corte Especial para Sierra Leona y las Salas Extraordinarias de Camboya para discutir los retos de planear y cumplir con las obligaciones que perdurarán más allá de la vida de las instituciones. El encuentro, con el tema de “Planeación de Problemáticas Residuales para los Tribunales Internacionales e Híbridos”, fue co-auspiciado por el Centro junto con la Universidad de Ontario Occidental y la Open Society Justice Initiative como parte de la Red de Persecuciones Penales del ICTJ. El Centro sigue trabajando con el ICTY y organizaciones locales sobre temas del legado en la región, en particular la cuestión de los archivos del ICTY.

Juicios Nacionales

La sala de crímenes de guerra de Bosnia y Herzegovina

En noviembre de 2002 se estableció el Tribunal Estatal de Bosnia y Herzegovina, incluyendo una Sala Especial de Crímenes de Guerra dotada de jueces y fiscales locales e internacionales. La Sala ha comenzado a juzgar casos referidos a ella por el ICTY, así como un número limitado de casos iniciados localmente pero reexaminados por el ICTY. En abril de 2005, Mark Freeman del ICTJ emprendió una misión para reunirse con los miembros de la Sala y compartir con ellos experiencias pertinentes de otros tribunales penales híbridos y del campo de la justicia transicional. El mes siguiente varios miembros de la Sala, incluyendo el presidente de la Corte, visitaron Sudáfrica como parte de una conferencia internacional auspiciada por el ICTJ sobre la persecución penal de crímenes graves de derechos humanos. A finales de 2006, Luc Coté, miembro de la Red de Persecuciones Penales del ICTJ, visitó la Sala. Como parte de su serie de estudios de caso sobre los tribunales híbridos, el Centro está preparando actualmente una evaluación de los retos que enfrenta dicha Sala.

Otros juicios nacionales por crímenes de guerra

En junio de 2003, la legislatura serbia aprobó una ley que creó la Fiscalía de Crímenes de Guerra y designó un Panel especial para Crímenes de Guerra en la Corte del Distrito de Belgrado para manejar nuevos casos de crímenes de guerra. La ley estableció también una unidad especial al interior de la policía para recaudar pruebas en casos de crímenes de guerra; e introdujo nuevas prácticas tales como los interrogatorios de testigos por medio de enlaces de video. El Panel de Crímenes de Guerra se abrió en octubre de 2003 y en marzo de 2004 comenzó su primer juicio, relacionado con la matanza en 1991 de unos 200 civiles tomados de un hospital en Vukovar, Croacia. El ICTJ se ha reunido con el Fiscal de Crímenes de Guerra y compartido con él enseñanzas pertinentes a las experiencias de juicios nacionales en otros países. Actualmente se está llevando a cabo una investigación más detallada sobre los avances en la Sala de Crímenes de Guerra.

En Kosovo, la Misión de Administración Provisional de las Naciones Unidas en Kosovo (UNMIK) expidió normas permitiendo a jueces internacionales servir junto con jueces nacionales en las cortes existentes en Kosovo y a abogados internacionales unir esfuerzos con abogados nacionales para enjuiciar y defender casos individuales de crímenes de guerra. En la fase inicial de operaciones, los jueces internacionales eran la minoría en cualquiera de los paneles de juicios individuales, pero bajo una reglamentación corregida ahora se permite que constituyan la mayoría. Los así llamados “paneles de la Regla 64” se han encargado de más de dos docenas de juicios de crímenes de guerra. Como parte de un proyecto más amplio de investigación de los tribunales penales híbridos, el ICTJ encargó un estudio de caso sobre las experiencias de los paneles de juicios de Kosovo, con miras a identificar las enseñanzas clave para los gestores de políticas. El estudio fue publicado en marzo de 2006.

Iniciativas de búsqueda de la verdad

Esfuerzos anteriores en Bosnia, Herzegovina y Serbia

La idea de una comisión de la verdad en Bosnia y Herzegovina se ha debatido desde que concluyó el conflicto en los años 1990. Pronto el ICTJ aportó comentarios y orientaciones sobre la legislación propuesta para establecer una comisión como esa y participó en discusiones con el ICTY y con los partidarios de la comisión de Bosnia. El proceso culminó en un discurso pionero por el antiguo presidente del ICTY, Claude Jorda, en donde reconoció la complementariedad entre los juicios y las comisiones de la verdad. Pero los gobiernos pasados y el presente de Bosnia no han sido preparados para establecer una comisión de la verdad para el país. Los grupos de víctimas no han sido consultados suficientemente. Hasta el momento el único ejercicio oficial importante de componente de la verdad en el país ha sido la Comisión de Investigación de los Acontecimientos en y alrededor de Srebrenica entre el 10 y el 19 de julio de 1995. La Comisión terminó su trabajo en 2004. Ahora se ha establecido una nueva comisión de la verdad para investigar los acontecimientos de la toma de Sarajevo, sin embargo ésta se percibe como un ejercicio altamente politizado.

En Serbia, fue establecida una Comisión Yugoslava de la Verdad y la Reconciliación (TRC) por decisión presidencial del entonces presidente Vojislav Kostunica, expedida el 29 de marzo de 2001. En menos de dos años, la TRC se disolvió sin haber producido resultados. Un proceso inadecuado de consulta con las ONG y las víctimas, perjudicó seriamente su imagen tanto antes como durante la operación de la Comisión. La percibida homogeneidad ideológica, étnica y política de los comisionados impidió que se apreciara como un órgano imparcial. Por un breve período, el ICTJ insistió en una diversificación de la composición de la TRC, así como en investigaciones centradas en las víctimas y en las audiencias públicas. Al final, la ausencia de voluntad política y de apoyo de la sociedad civil impidió que la TRC fuera verdaderamente independiente y eficaz. Sin embargo, aún si la TRC yugoslava hubiera logrado legitimidad nacional, es poco probable que hubiera sido percibida como creíble por fuera de Serbia y Montenegro.

Hacia una comisión regional de víctimas

El verdadero reto en la ex Yugoslavia es ahora cómo concebir un mecanismo del componente de la verdad que sea creíble en toda la región. Por mucho tiempo el CIJT ha abogado a favor de enfoques regionales de búsqueda de la verdad, organizando un encuentro regional en Praga y participando en proyectos con enfoque regional de la Iniciativa Igman y del Comité Internacional para Personas Desaparecidas. El Centro encargó un informe integral sobre la documentación disponible en materia de crímenes de guerra y de violaciones de derechos humanos en la ex Yugoslavia. El informe recomendó una iniciativa regional no gubernamental para establecer y considerar de manera sistemática la aplicación de la documentación de crímenes de guerra a los esfuerzos nacionales e internacionales del componente de verdad para la ex Yugoslavia.

El socio principal del ICTJ en la región, Humanitarian Law Center en Belgrado, Serbia, viene haciendo desde hace tiempo llamamientos similares por un enfoque regional. En abril de 2004, firmó un “Protocolo sobre la Cooperación Regional para Efectos de Investigación y Documentación de crímenes de guerra en la ex Yugoslavia” con el Centro de Investigación y Documentación de Sarajevo y con Documenta de Zagreb. El ICTJ trabaja de cerca con esta “troica” y actualmente está examinando la posibilidad de establecer una comisión internacional de víctimas para la antigua Yugoslavia. En septiembre de 2005, el CIJT y el Centro de Derecho Humanitario convocaron una consulta regional inicial en Belgrado. Los participantes en la consulta llegaron a un consenso sobre la necesidad de un mecanismo regional del componente de verdad que sea eficaz e independiente; y la necesidad tanto de un auspicio internacional como de un gran apoyo y liderazgo por parte de la sociedad civil, incluyendo las ONG de derechos humanos, las asociaciones de víctimas y las organizaciones juveniles.

Para promover apoyo adicional, se ha llevado a cabo una serie de consultas regionales de mayor envergadura, proceso que continuará a lo largo de 2007. La primera, “Establecer la Verdad en el Periodo de Posconflicto: Iniciativas y Perspectivas en los Balcanes Occidentales”, se realizó en mayo de 2006 en Sarajevo. La segunda, “Establecer la Verdad sobre los Crímenes de Guerra y los Conflictos” se llevó a cabo en Zagreb en febrero de 2007. A ambas reuniones asistieron más de 300 representantes de asociaciones de víctimas y veteranos de guerra, organizaciones de derechos humanos, jueces y fiscales, medios de comunicación y funcionarios directivos del ICTY. Se prevé un tercer encuentro en Belgrado a fines de 2007.

Reparaciones

En Bosnia-Herzegovina se presentaron avances de importancia potencial en 2006 en la puesta en práctica del derecho a satisfacción por parte de las víctimas de violaciones graves de los derechos humanos. En abril de 2006, en Sarajevo, Mark Freeman y Caitlin Reiger del ICTJ se reunieron con un representante del Grupo de Trabajo Interministerial de Derechos Humanos, que se tiene como misión redactar un proyecto de ley de compensación para las víctimas civiles de la guerra y la tortura. Como resultado de esta reunión inicial y en respuesta a una solicitud de apoyo adicional por parte del grupo de trabajo, en junio de 2006 la socia principal del ICTJ y especialista en reparaciones, Lisa Magarrell, dirigió un seminario de un día entero sobre experiencias comparativas de reparaciones, dirigido a miembros del grupo de trabajo y donó una copia del recién publicado Manual sobre Reparaciones del ICTJ. Posteriormente, se le brindaron al grupo de trabajo materiales comparativos adicionales sobre programas de reparación en otros países. En septiembre de 2006, se complementó esta capacitación con una presentación sobre reparaciones dirigida a las asociaciones de víctimas y otros miembros de la sociedad civil. Esta presentación estuvo a cargo del Director de Investigación (y editor del Manual) del ICTJ, Pablo de Greiff, en el marco de una conferencia organizada por la Comisión Internacional sobre Personas Desaparecidas.

Otros Proyectos

Kosovo
Probablemente en 2007 se verá la resolución del tema del status de Kosovo. En el Artículo 2.5 de su informe al Consejo de Seguridad, el Representante Especial de Naciones Unidas Ahtisaari propuso que la justicia transicional sea un requisito para la transición de Kosovo a la independencia. Si el Consejo de Seguridad adopta el informe, el ICTJ trabajará con la sociedad civil, funcionarios del gobierno, la Unión Europea y otros actores multilaterales para implementar el Artículo 2.5. Esperamos poder brindar asesoría técnica y capacitación importantes, como también preparar un documento sobre las oportunidades de justicia transicional en Kosovo.

El ICTJ se ha involucrado igualmente con el Alto comisionado para las Minorías de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) en la organización de reuniones con figuras de alto nivel en Kosovo, tanto de la política como de la sociedad civil, que comparten el interés en el diálogo sobre las estrategias para la justicia transicional y la reconciliación en ese país. En octubre de 2006 y febrero de 2007, el Centro co-facilitó dos reuniones con el Alto Comisionado, ambas realizadas en Estocolmo con el apoyo del gobierno sueco. La primera reunión se enfocó en los mecanismos principales de la justicia transicional y su potencial como contribución a la reconciliación. La segunda, se concentró en temas de reforma institucional en los ámbitos de la justicia y la seguridad en Kosovo. Se está considerando la posibilidad de una tercera reunión a mediados de 2007 y de un estudio de las oportunidades de justicia transicional en Kosovo, sujetos a mayor clarificación sobre el estatus final.

Evaluaciones por país
En octubre de 2004, el ICTJ publicó dos importantes informes sobre la evolución de la justicia transicional en Bosnia - Herzegovina y en Serbia y Montenegro que aportaron una visión general de algunos de los temas principales y los avances recientes de la justicia transicional en esos países. Un tercer informe, sobre Croacia [Croatia] se publicó en diciembre de 2006. Todos estos informes se utilizan regularmente y se citan en diversos trabajos sobre la justicia transicional, tanto a nivel local como internacional. Está previsto un cuarto estudio, sobre Kosovo, para finales de 2007.

Como parte de un proyecto global de investigación sobre las reformas institucionales, el Centro ha encargado nueve estudios de caso por país, incluyendo uno sobre los recientes esfuerzos de reforma institucional en Bosnia - Herzegovina, que serán publicados como parte de colección de ensayos.

El ICTJ está trabajando actualmente con las oficinas locales del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en la región para promover un enfoque regional en las actividades y a los programas de justicia transicional.

Bosnia - Herzegovina
Por medio de sus programas de capacitación, evaluaciones por país, apoyo a los juicios locales, búsqueda de la verdad y análisis de esfuerzos de reforma institucional, la inclusión del Centro en ese país sigue produciendo un impacto positivo. Al mismo tiempo, en Bosnia - Herzegovina, la estructura de gobierno basada en los Acuerdos de Dayton, combinada con la violencia y con los abusos a gran escala, representan un reto permanente para el trabajo del ICTJ en ese país. En Croacia y Serbia, la poca voluntad política significa que hay pocos esfuerzos oficiales en los cuales el Centro puede involucrarse directamente, aunque hay debates en vivo al interior de la sociedad civil y en los medios. En Kosovo, la inclusión de…

Aunque los Acuerdos de Paz de Dayton establecieron un marco para la reconstrucción de Bosnia - Herzegovina, no plantearon una visión integral para la justicia. Como resultado, los esfuerzos de justicia transicional en Bosnia – en particular en las áreas de búsqueda de la verdad y de reparaciones – han sido improvisados e incompletos. Aunque se ha dado cierto progreso en las áreas de juicios y reforma judicial, sigue presentándose una excesiva dependencia de la Oficina del Alto Representante (OHR en inglés), la que con frecuencia ha intervenido e impuesto soluciones en lugar de autoridades recalcitrantes. La OHR y otras instituciones internacionales comienzan ahora a retirarse y a dejar que el país maneje sus propios asuntos.

Contexto

Ha transcurrido una década desde la firma del Acuerdo Marco General de Paz en Bosnia - Herzegovina, más conocido como los Acuerdos de Dayton. Los costos humanos y financieros de las guerras devastaron la región, especialmente Bosnia, donde a finales de 1995 decenas de miles de personas habían muerto y un millón más habían sido desplazadas.

Los Acuerdos de Dayton establecieron una compleja estructura política para satisfacer a las facciones en conflicto en Bosnia: serbios, croatas y musulmanes bosnios (o “bosniaks”). Bosnia - Herzegovina compone dos “entidades”: la Federación Bosnia - Herzegovina (“la Federación”) y la República Srpska (RS). (En el norte, la ciudad en disputa de Brcko es un distrito autónomo. La Federación es predominantemente bosniak y bosnio-croata, mientras que la RS es predominantemente bosnio-serbia. La Constitución (Anexo 4 de los Acuerdos de Dayton) estableció un gobierno central con una legislatura bicameral, una presidencia de tres miembros (compuesta de un bosnio-croata, un bosniak y un bosnio-serbio), un consejo de ministros, una corte constitucional y un banco central.

Los Acuerdos de Dayton exigen que la Oficina del Alto Representante (OHR) coordine y supervise la implementación de las disposiciones civiles de los acuerdos. Las tareas relacionadas con la implementación civil se repartieron entre varias organizaciones internacionales, en particular la Oficina del Alto Representante, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), la Misión de Naciones Unidas en Bosnia y Herzegovina (UNMIBH en inglés) y el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

En septiembre de 2005, la Comisión Europea tomó la decisión de recomendar la apertura de negociaciones sobre un “acuerdo de estabilidad y asociación” (SAP). En espera de la decisión final del Consejo Europeo, las negociaciones podrían comenzar antes de finales de este año, señalando el avance de ese en su adhesión a la Unión Europea (UE). La UE seguirá monitoreando los esfuerzos del país por cumplir con los criterios de accesión, en particular garantizando su plena cooperación con el ICTY y la puesta en práctica de reformas de la policía y de los servicios de radio y televisión públicos.

Serbia
A raíz de la secesión de Montenegro y la probable independencia de Kosovo, el estancamiento político presenta un reto continuo para el trabajo del Centro en esta región.

Serbia y Montenegro han llegado a una coyuntura crítica en su historia. En una dirección está el camino de la negación, el conflicto y el aislamiento; en la otra, el camino de la justicia transicional, la consolidación democrática y la integración europea. Las decisiones que el país tome en los próximos años serán de gran importancia.

Hasta hace poco, Serbia ha culpado equivocadamente a la comunidad internacional y al ICTY por muchos de sus problemas sociales y políticos. Gradualmente, sin embargo, comienza a afirmarse otra mentalidad. El CIJT continuará apoyando a los reformistas a fin de construir una sociedad moderna, democrática y pluralista – un logro para enfrentar el legado de abuso en el país.

Contexto

El 4 de febrero de 2003, el parlamento yugoslavo adoptó la Carta Constitucional y la Ley de Implementación. Este hecho marcó el fin de la República Federal de Yugoslavia (FRY en inglés) y el establecimiento de la unión de estados confederados de Serbia y Montenegro. El país consta de dos estados: Serbia, con aproximadamente 7.5 millones de habitantes, excluyendo Kosovo; y Montenegro, con una población de aproximadamente 650.000. La Carta tiene cuenta el status de Kosovo. Aunque oficialmente hace parte de Serbia y Montenegro, Kosovo ha sido administrado por la Misión de Administración Provisional de las Naciones Unidas en Kosovo (MINUK) desde la adopción de la Resolución 1244 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (1999).

Desde la revolución de octubre de 2000 que derrocó del poder al presidente Slobodan Milosevic, Serbia y Montenegro se tambalean de una crisis política a otra. Ha habido múltiples elecciones presidenciales fallidas por los bajos índices de participación; el asesinato del primer ministro reformista Zoran Djindjic; y un resultado fuerte de los partidos nacionalistas extremos en las elecciones parlamentarias de diciembre de 2003. Aunque las elecciones presidenciales de junio de 2004 en Serbia condujeron a la elección del candidato reformista Boris Tadic del Partido Democrático, el estancamiento y el nacionalismo aún impregna a la ciudadanía.

Al mismo tiempo, se constatan importantes avances en algunas áreas tales como los juicios locales de crímenes de guerra y la cooperación con el ICTY. El Informe de Factibilidad de la Comisión Europea, publicado en abril de 2005, concluyó que Serbia y Montenegro está preparado para negociar un “acuerdo de estabilidad y asociación” con la Unión Europea. No obstante, la incapacidad de detener a Mladic y Karadzic representa un obstáculo que impide mayores avances en este sentido.


(Actualizado marzo de 2007)

 

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