Actividades el ICTJ
Desde sus inicios en 2001, el Centro ha colaborado periódicamente en Irlanda del Norte. El antiguo presidente del ICTJ, Alex Boraine, viajó a Belfast en junio de 2001 a encontrarse con miembros del gobierno y de la sociedad civil. Allí,sostuvo consultas con líderes de la sociedad civil que estaban fundando una nueva ONG, Healing Through Remembering, que trabaja con el gobierno, con actores religiosos y la sociedad civil para desarrollar estrategias de respuesta constructiva al conflicto del pasado. Healing Through Remembering ha emprendido extensas consultas locales sobre las opciones de justicia transicional en Irlanda del Norte, incluyendo la búsqueda de la verdad, la conmemoración histórica y otros aspectos; y en 2002 publicó un importante informe sobre estos temas. Boraine y otros miembros del personal del ICTJ trabajaron con Healing Through Remembering, especialmente en sus primeros años, en apoyo de tales esfuerzos.
Durante varias visitas a lo largo de los tres años siguientes, Boraine y otros miembros dirigentes del personal del ICTJ se reunieron también con miembros clave de la Asamblea de Irlanda del Norte, con organizaciones de presos protestantes y católicos y otras ONG locales. En mayo de 2002, el personal del ICTJ participó en un seminario organizado por la University of Ulster para examinar la viabilidad de una comisión de la verdad en Irlanda del Norte. El Centro se reunió también con representantes de alto nivel de las tradiciones unionista y republicana para oír sus opiniones sobre la transición en Irlanda del Norte, y con grupos de víctimas y sus representantes legales para discutir las estrategias jurídicas en el contexto de las transiciones. El ICTJ mantiene contactos periódicos también con el Instituto de Justicia Transicional de la University of Ulster y colabora en conferencias y en otras actividades que surgen.
En enero de 2005, Priscilla Hayner, directora de la Unidad de Gestores Internacionales de Políticas, fue invitada a presentar una opinión formal en una audiencia en el Comité de Asuntos de Irlanda del Norte del Parlamento del Reino Unido en Londres como parte de una investigación sobre la reconciliación en Irlanda del Norte. Antes de hacer su presentación, viajó a Belfast a reunirse con personas que trabajan estos temas en Irlanda del Norte y abogó ante el Comité a favor de un proceso ampliamente consultivo.
Aunque reconoce que las organizaciones y los individuos locales que trabajan en tales temas juegan un papel crucial, el Centro sigue consultando con las partes pertinentes y monitoreando la evolución en Irlanda del Norte, en un esfuerzo por identificar y apoyar las maneras más adecuadas de enfrentar el extenso legado de violencia en ese país.
Contexto
A lo largo de más de 30 años, los seis condados que componen Irlanda del Norte han sido testigos de un catálogo de muerte y devastación que surge de un legado de discriminación y desacuerdo en torno al status político de Irlanda del Norte. Entre 1966 y 1999, más de 3.600 personas fueron muertas y 36.000 heridas, mientras que el conflicto se desbordaba más allá de las fronteras de Irlanda del Norte, expandiéndose hasta Inglaterra y otras partes. La mayoría de las víctimas han sido civiles.
Desde 1997, un frágil cese al fuego se ha mantenido entre los grupos paramilitares principales. Tras conversaciones de paz presididas por el Senador de Estados Unidos, George Mitchell, e incluyendo a todas las partes en conflicto, se firmó el Acuerdo de Viernes Santo en abril de 1998. Este acuerdo histórico para la transferencia de poderes creó una Asamblea de 108 miembros y un ejecutivo de 14 miembros para gobernar con representantes tanto católicos como protestantes – sólo la segunda vez que tal reparto del poder ocurre en Irlanda del Norte desde 1920. Sin embargo, este arreglo de gobierno local fue suspendido en 2002 debido a acusaciones de espionaje por parte del Ejército Republicano Irlandés (IRA). La reanudación del proceso de paz se atrasó nuevamente por desacuerdos sobre la verificación del desarme del IRA.
Las relaciones se deterioraron aún más tras un atraco de 50 millones de dólares a un banco de Belfast en diciembre de 2004, supuestamente ejecutado por el IRA, y un asesinato en un bar de Belfast en enero de 2005 en donde también tuvo vínculos el IRA y fue supuestamente encubierto por ese grupo.
En Julio de 2005, el IRA publicó un comunicado anunciando unilateralmente el fin de su campaña armada, prometiendo un desarme total y comprometiéndose con el proceso político. Tal declaración fue recibida con entusiasmo por los observadores, y se esperaba que, con el tiempo, condujera a la reactivación del traspaso de poderes y a una estructura de reparto del poder controlada localmente.
(Actualizado febrero 2006)