Marruecos

Actividades del ICTJ

El 7 de enero de 2004, el Rey Mohammed VI estableció una Comisión de Equidad y Reconciliación (IER) de 17 miembros, presidida por Driss Benzikri, un antiguo prisionero político y activista de los derechos humanos. Como primera comisión de la verdad establecida en el Medio Oriente y África del Norte, la IER recibió el siguiente mandato: establecer la verdad sobre las desapariciones forzadas y detenciones arbitrarias que ocurrieron entre 1956 y 1999, incluyendo la identificación de responsabilidades institucionales – en contraste con las individuales – por tales abusos; proveer reparaciones a las víctimas; expedir recomendaciones de reformas para prevenir la repetición de tales violaciones; y promover la reconciliación.

Aunque la IER no tenía poderes judiciales de investigación, las autoridades públicas estaban obligadas a cooperar con ella a causa del apoyo real con que contaba. La Comisión examinó más de 22.000 solicitudes de atención y propició audiencias públicas centradas en las víctimas, televisadas por todo Marruecos – un hecho sin precedentes en la región. La IER concluyó su mandato oficial el 30 de noviembre de 2005, presentando su informe final poco tiempo después. El 16 de diciembre de 2005, el Rey Mohammed VI aprobó la publicación y presentación al público del informe final.

El informe final completo de la IER en árabe y resúmenes en inglés y francés están disponibles en su página web. En el informe la IER determina las responsabilidades de actores estatales y de otras partes del conflicto por abusos que incluyen desapariciones, detenciones arbitrarias, tortura y uso excesivo de la fuerza letal. Esboza extensos planes de reparaciones individuales y comunitarias y recomienda que el primer ministro presente excusas públicas por los abusos del pasado. El informe recomienda también pasos concretos que el gobierno marroquí y la sociedad civil pueden tomar para garantizar la no repetición en el futuro, tales como medidas y reformas que fortalezcan el estado de derecho y refuercen la supervisión judicial de las funciones de los servicios de seguridad.

Previo a la publicación del informe final de la IER, el Centro publicó y diseminó un informe que evaluaba el trabajo de la IER, culminando en una serie de recomendaciones sobre la justicia transicional y brindando los fundamentos para un análisis posterior más integral.

El ICTJ trabajó de cerca con la IER y con grupos de la sociedad civil marroquí y los medios. En el período que condujo a la creación de la IER, el Centro recomendó un proceso transparente y participativo para establecer el mandato de la Comisión y para seleccionar a los comisionados. Como respuesta a las solicitudes anteriores de la IER, el ICTJ aportó asesoría en áreas como la creación de bases de datos para el almacenamiento y la recuperación de información; el desarrollo de protocolos en la conducción de audiencias públicas; la organización de reparaciones; la preparación del informe final y el desarrollo y la implementación de estrategias de comunicación con el público y los medios. Esa asesoría fue brindada por expertos con experiencia de trabajo con comisiones de la verdad en Ghana, Guatemala, Perú, Sierra Leona, Sudáfrica y Timor-Leste y por expertos del ICTJ que aportaron análisis comparativo y tradujeron textos clave en idioma árabe para hacerlos más asequibles al público marroquí.

El Centro enfatizó constantemente en la necesidad de transparencia y de una estrategia de comunicación bien desarrollada para mantener bien informados a la sociedad y a los medios marroquíes sobre los avances de la IER.  En este contexto, el ICTJ organizó una visita por el antiguo director de comunicaciones de la Comisión de la Verdad y lde a Reconciliación de Sudáfrica. La IER estableció un sitio web en varios idiomas y, por medio de audiencias públicas, seminarios y entrevistas con los medios, buscó mantener un flujo permanente de información sobre su mandato y sus actividades.

En Julio de 2004, en una cena en honor del primer taller de capacitación sobre la justicia transicional organizado por el ICTJ, la IER anunció que realizaría audiencias públicas como parte del proceso de búsqueda de la verdad en Marruecos. Las audiencias comenzaron con dos sesiones públicas en Rabat el 21 y 22 de diciembre de 2004, transmitidas por televisión en vivo en toda la nación. Lecturas de fragmentos de las audiencias posteriores en Figuig, Er-Rashidiyya, Khenifra, Marrakech, y al-Hoceima fueron transmitidas por televisión unos días después de las audiencias públicas. Las versiones completas de los testimonios individuales están disponibles en la página web de la Comisión.

Con ONG marroquíes, el ICTJ enfatizó el doble papel de trabajar con y apoyar la IER por un lado, y de monitorear y evaluar sus actividades por el otro. El Centro trabajó de cerca con la ONG Follow-Up Committee – que incluye la Organización Marroquí para los Derechos Humanos, la Asociación Marroquí para los Derechos Humanos, y el Foro por la Verdad y la Justicia – en el monitoreo de la IER y apoyo al proceso de búsqueda de la verdad. El primer coordinador del Comité de Seguimiento asistió a un curso de capacitación de una semana sobre la justicia transicional en las oficinas del ICTJ en febrero de 2004, donde se reunió con defensores de los derechos humanos de otras partes del mundo. El seminario les brindó una introducción a las herramientas y los enfoques de la justicia transicional, incluyendo los procesos de persecución penal, revelación de la verdad, reparaciones, reforma institucional y reconciliación.

Junto con el Centro Marroquí para la Documentación, Información y Formación en Derechos Humanos (CDIFDH), el ICTJ organizó y condujo varios de los talleres y seminarios de formación para ONG en 2004. El Centro también se asoció con el CDIFDH en seminarios para los medios marroquíes con el objetivo de desarrollar los conocimientos y capacidades de periodistas de los medios escritos y electrónicos para monitorear e informar sobre los procesos de búsqueda de la verdad.

En 2005, el Centro llevó a cabo varias misiones de consulta y evaluación, continuando así su diálogo permanente con la IER y los representantes de la sociedad civil. En varias de estas misiones los funcionarios directivos del ICTJ asistieron a audiencias públicas, incluyendo la audiencia final en mayo en in al-Hoceima. Ese mismo mes, el director de comunicaciones del ICTJ realizó una misión de desarrollo de capacidades con el objetivo de compartir ideas estratégicas con los funcionarios de la IER y representantes de los medios nacionales sobre estrategias eficaces de publicidad y relaciones externas. En junio, un consultor y experto en género del ICTJ se reunió con grupos de mujeres, ONG de derechos humanos y el Comité de Reparaciones de la IER para discutir cómo se estaban tomando en consideración los aspectos de género en el trabajo de la comisión. En otoño, hacia el final del mandato del IER, tres especialistas del ICTJ asistieron y estuvieron al frente de una conferencia nacional sobre reparaciones. Poco tiempo después, un funcionario de alto nivel asistió también a una conferencia del Comité de Seguimiento de ONG sobre el tema de la reconciliación en Marruecos.

En 2006, funcionarios del ICTJ realizaron una serie de actividades y visitas con el fin de evaluar el trabajo de la IER y animar y apoyar esfuerzos para poner en práctica sus recomendaciones. Entre dichas actividades están las siguientes:

  • Una conferencia nacional en Julio de 2006 para obtener opiniones y críticas sobre las labores del IER, co-organizada con el Centro Marroquí para el Estudio de los Derechos Humanos y la Democracia. El evento constituyó la primera discusión pública organizada de los éxitos, deficiencias y permanentes retos de la IER en la era post-Comisión. Reunió una amplia gama de actores, incluyendo los principales partidos políticos, grupos de víctimas, sindicatos, organizaciones de derechos humanos, académicos y periodistas; que debatieron durante tres días los diferentes aspectos de la experiencia de la IER.
  • En forma paralela a la conferencia de Julio, Alex Boraine, fundador del ICTJ, presidente del consejo y antiguo vicepresidente de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación de Sudáfrica, se reunió con funcionarios marroquíes de alto nivel, entre ellos el primer ministro y el presidente del parlamento, para discutir la implementación de las recomendaciones de la comisión.
  • Una visita conjunta con el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) para evaluar el trabajo investigativo y forense realizado por la IER y el Comité de Seguimiento encargado de investigaciones y hacer recomendaciones organizacionales y técnicas. De forma paralela, en una visita en junio de 2006 el ICTJ organizó una serie de presentaciones y talleres sobre los derechos humanos y las ciencias forenses para médicos forenses marroquíes e investigadores que trabajan con el Comité de Seguimiento, así como para organizaciones de derechos humanos y grupos de víctimas. El informe de la visita del EAAF contiene una serie de recomendaciones para mejorar los métodos y técnicas forenses, promover la independencia del equipo a cargo de la exhumación e identificación de restos humanos y fortalecer la comunicación con las familias de las víctimas y su participación en el proceso.
  • Entre junio y agosto, un consultor del ICTJ realizó entrevistas con víctimas, sus familias y grupos de la sociedad civil sobre sus percepciones en cuanto al proceso de la IER, su informe y sus recomendaciones. El análisis de los datos recaudados contribuirá a extraer las enseñanzas más importantes de la experiencia y permitirá al ICTJ identificar las mejores maneras y oportunidades de contribuir a los esfuerzos de los diferentes actores marroquíes para poner en práctica las recomendaciones de la IER.

A lo largo de toda su colaboración con la Comisión, el Centro fue bien recibido por todos los sectores involucrados en el proceso de búsqueda de la verdad en Marruecos y recibió varias solicitudes para una futura colaboración, en particular sobre temas tales como género, reparaciones, monumentos conmemorativos, archivos nacionales, y las recomendaciones del informe final.

A pesar de sus muchos logros notables, el trabajo de la Comisión no ha estado libre de crítica. Han sido señalados sus capacidades limitadas de investigación y la falta de un mecanismo de rendición de cuentas por los perpetradores de violaciones de los derechos humanos. Grupos tales como la Asociación Marroquí para los Derechos Humanos han organizado sus propias versiones de audiencias públicas – aunque sin el beneficio de una cobertura televisiva nacional – en donde las víctimas se les permitió dar los nombres de los perpetradores. Tal vez la queja más significativa tuvo que ver con la poca información puesta a disposición del público por la Comisión sobre sus investigaciones en cuanto al paradero de los desaparecidos y los sitios de entierro de los muertos.  

Queda mucho trabajo por hacer en Marruecos. El ICTJ cree que 2007 será un año de vital importancia para la puesta en práctica de las recomendaciones de la Comisión, la elaboración y la ejecución de un programa adecuado de reparaciones, la creación de monumentos públicos y esfuerzos por fortalecer las ONG y los grupos de víctimas. Será un año crucial para el análisis de los procesos y resultados de la labor de la Comisión para aprender enseñanzas que puedan transferirse a otros países y lugares de la región.

Driss Benzekri, antiguo presidente de la IER y presidente del CCDH, falleció el 20 de mayo de 2007 tras una larga enfermedad. Hasta el final de su vida, Benzekri dedicó su atención a garantizar la implementación de las recomendaciones de la Comisión, incluyendo aquellas dirigidas a las víctimas, a la reforma de las instituciones oficiales y al fortalecimiento del estado de derecho. Es permanente el progreso hacia la puesta en práctica de las recomendaciones de la IER, pero aún queda mucho por hacer.

Contexto  

Desde que el país obtuvo su independencia en 1956, las autoridades marroquíes han realizado detenciones arbitrariamente, mantenido bajo arresto secreto o “desaparecido” a miles de personas – entre ellas disidentes, sindicalistas y oficiales del ejército – debido a que se percibían como una amenaza para el estado.


En gran parte como respuesta a las crecientes críticas, en 1990 el difunto Rey Hassan II estableció el National Consultative Council on Human Rights - CCDH. A principios de los años 1990, varios centenares de opositores políticos fueron liberados y la legislación enmendada para restringir el período de detención incomunicado. Sin embargo, la suerte de todos aquellos que están aún desaparecidos y el tema de la compensación permanecen sin resolver.

En abril de 1999, poco tiempo después de la muerte del rey y la sucesión de su hijo, Mohammed VI, se estableció un tribunal de compensaciones bajo el auspicio del CCDH para determinar la compensación de las víctimas de desaparición forzada y detención arbitraria. Durante los cuatro años de su operación, el tribunal falló en más de 5.000 casos y concedió alrededor de USD 100 millones en reparaciones. No obstante, el tribunal no tuvo acceso a los expedientes de los servicios de seguridad o del Ministerio del Interior y miles de casos siguen sin resolverse. Las víctimas y sus familias se quejaron de la falta de transparencia de los procedimientos del tribunal y exigieron verdad, justicia y compensación.

En noviembre de 2003, el CCDH – reorganizado para aumentar su autonomía y reducir su dependencia de los ministerios del gobierno – recomendó la creación de una comisión de la verdad. El 7 de enero de 2004, el Rey Mohammed VI inauguró formalmente la Comisión de Equidad y Reconciliación (IER) mediante un decreto real, con un mandato de trabajo hasta abril de 2005.  Respondiendo al gran volumen de solicitudes, el mandato de la IER fue prorrogado hasta el 30 de noviembre de 2005.

(Actualizado en marzo de 2007)

 

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