Argentina: Esto no ha hecho más que empezar

21/11/2011

Los medios de comunicación de todo el mundo se han afanado en anunciar “el cierre de los juicios de la ESMA” en Argentina. Nada más lejos de la realidad, según Pablo Parenti, coordinador de la Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de causas por violación a los Derechos Humanos durante el terrorismo de Estado. “Todavía hay mucho por hacer, quedan muchos hechos por juzgar, muchos acusados”, explica Parenti, “no se puede instalar la sensación de que todo ya está hecho, para nada”.

La concreción del primer juicio por crímenes contra la humanidad cometidos en la Escuela de Suboficiales de Mecánica de la Armada (ESMA) durante la dictadura militar (1973-1984) ha sido analizado por muchos como un hecho histórico para la justicia transicional argentina que trasciende las fronteras del país. Pero sin duda no es el final. Ni tampoco el principio. Desde que los juicios empezaron, entre 2003 y 2005, se han registrado más de 1.500 causas y casi un centenar de ellas han obtenido sentencia. El ICTJ conversó con Pablo Parenti para saber qué queda por delante, cuáles son los retos a los que se enfrenta la Unidad Fiscal y qué supone para la sociedad argentina ver a los autores de los crímenes sentenciados, más de 20 años después.

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Parenti explica que en este primer juicio de la ESMA se juzgó a 18 acusados por 86 víctimas, con 12 sentencias de cadena perpetua. Sin embargo, el coordinador cuenta que ahora ya tienen listos para llevar a juicio “los casos de 700 víctimas y de aproximadamente 70 acusados”.

Del caso argentino Parenti destaca que en la república “no se crearon tribunales especiales, que siempre pueden ser sospechados de imparcialidad, sino que son los mismos jueces y fiscales que existen para otro tipo de causas” los que juzgan las atrocidades cometidas por los militares durante la dictadura. Esto “dota a los procesos de legitimidad”, añade Parenti, quien considera que los juicios gozan de una gran aceptación social entre la sociedad argentina.

Aunque la fórmula no es perfecta: “Estos procesos exhiben lo mejor y lo peor de la administración de justicia. Incluso nos enfrentamos a casos de resistencia dentro de la propia administración de justicia, hay algunos que terminaron implicados porque habían cumplido un rol judicial durante la dictadura”. Pero incluso los obstáculos tienen su parte positiva, dice Parenti: “Estos procesos exhuman estas cosas de la justicia, las continuidades que todavía tenemos en la propia administración de justicia”.

El coordinador de la Unidad Fiscal destaca asimismo que, contrariamente a lo que muchas voces temerosas advierten, Argentina “es un claro ejemplo de que estos juicios se pueden hacer sin ningún trauma social, no hay ningún riesgo para la convivencia democrática.”

Foto de portada: Edificio de la ESMA con reivindicación artística en honor a los desaparecidos y torturados durante la dictadura militar en Argentina. Autor: David W., bajo licencia Creative Commons 2.0.