Expertos internacionales se reúnen en Freetown para reflexionar sobre el legado del Tribunal Especial para Sierra Leona

6/2/2013

Nueva York - Mientras el Tribunal Especial para Sierra Leona (SCSL, por sus siglas en inglés) ultima los casos contra presuntos criminales de guerra, los días 6 y 7 de febrero se celebra en Freetown una conferencia para evaluar el trabajo del tribunal y su legado. La conferencia, organizada por el ICTJ, forma parte de una iniciativa internacional que pretende reflexionar sobre cómo ha ayudado esta instancia judicial a traer la paz y el Estado de derecho a los pueblos de Sierra Leona y Liberia, y al conjunto de la región.

El Tribunal Especial lo crearon el Gobierno de Sierra Leona y las Naciones Unidas en 2002, después de una década de conflicto armado que se cobró más de 50.000 vidas y destruyó muchísimas más. Su tarea era juzgar a los principales responsables de violaciones graves del derecho humanitario internacional y de las leyes de Sierra Leona.
Desde entonces, 13 individuos han sido acusados de crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y otros graves delitos.

El caso más publicitado ha sido el del expresidente liberiano Charles Taylor, declarado culpable en abril de 2012 de planificación, complicidad e instigación de crímenes cometidos por las fuerzas rebeldes en Sierra Leona. Una vez resuelto el recurso de Taylor, el tribunal finalizará su trabajo judicial, pero sus decisiones y archivos, su cárcel y la propia sala de vistas perdurarán.

"El tribunal ha hecho una aportación considerable a la jurisprudencia internacional y ha servido para devolver al ámbito nacional el enjuiciamiento de crímenes graves", ha declarado David Tolbert, presidente del ICTJ. "Su legado radica en el reconocimiento del derecho de las víctimas a la justicia, el fortalecimiento del Estado de derecho y la lucha contra la impunidad en Sierra Leona".

El Tribunal Especial , el primero de su especie, carece de precedentes. Fue el primero en ser creado conjuntamente por la ONU y por un Estado en cuyo territorio se cometieron los crímenes; el primero en acusar a un jefe de Estado en ejercicio, Charles Taylor; el primer "tribunal híbrido" con colaboración de jueces y trabajadores judiciales extranjeros y nacionales; el primer tribunal internacional en financiarse únicamente con aportaciones voluntarias de los Estados interesados, y el primero en dictar condenas por crímenes como reclutamiento y utilización de niños soldado y matrimonio forzado.

En sus trabajos, el tribunal ha prestado una especial atención a la experiencia de las mujeres y los niños durante los conflictos armados. Los menores fueron víctimas principales de las más brutales violaciones de los derechos humanos, entre ellas el reclutamiento forzado y las agresiones físicas y sexuales. En miles de casos, niños de incluso 10 años fueron arrancados de sus hogares y obligados a unirse a grupos armados.

"[Estos juicios] nos ofrecen la oportunidad de saber exactamente qué ocurrió y permiten que se escuche la historia de quienes acuden a declarar", ha señalado Claire Carlton-Hanciles, principal abogada defensora del Tribunal Especial en Freetown. "Ésta es la primera vez en la historia de Sierra Leona en la que se está aplicando realmente el Estado de derecho. No es sólo para los libros de derecho, sino también para que Sierra Leona avance".

Según un informe realizado en septiembre de 2012 por la organización No Peace Without Justice [Sin paz no hay justicia], en general, los pueblos de Sierra Leona y Liberia tienen una opinión positiva del tribunal y de su trabajo: "La sensación general es que, en conjunto, el tribunal ha logrado cumplir su mandato, aunque sigue habiendo cosas por hacer". Aunque para muchas víctimas la propia justicia es una forma de reparación, siguen siendo pocos los perceptores de indemnizaciones materiales por los daños sufridos.

La conferencia reunirá en Freetown a muchos de los interesados en analizar el tribunal y su legado: altos cargos del Gobierno de Sierra Leona, jefes tradicionales de cada distrito, representantes del Estado, organizaciones de ayuda al desarrollo, miembros antiguos y actuales de tribunal, integrantes y funcionarios judiciales de otros tribunales penales internacionales, y miembros de organizaciones ciudadanas locales e internacionales.

Entre los temas de debate figurarán obligaciones legales a largo plazo del tribunal como la protección de los testigos y la conservación de archivos, que incluyen miles y miles de documentos reunidos por esa instancia durante sus pesquisas y juicios.

Tolbert resume las repercusiones más duraderas del tribunal: "Más que nada, ha servido para dejar constancia oficial de qué crímenes tuvieron lugar durante la guerra civil, es decir, quién fue su responsable, a qué grupos puso en el punto de mira y por qué", y añade que "ha fortalecido el marco legal de Sierra Leona, fomentando la fe de su población en el sistema judicial del país".
La conferencia tendrá lugar en Freetown, Sierra Leona, el 6 y 7 de febrero de 2013.

Sobre el ICTJ

El ICTJ asiste a sociedades que desean enfrentar violaciones masivas de los derechos humanos para promover la rendición de cuentas, la búsqueda de la verdad, ofrecer reparaciones y construir instituciones confiables. Comprometidos con la defensa de los derechos de las víctimas y de la justicia de género, ofrecemos asesoramiento técnico experto, en ámbitos como la justicia penal, iniciativas de reparaciones, búsqueda de la verdad, esfuerzos de memorialización y reforma institucional. Para más información, visite www.ictj.org/es.

Contacto

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Correo: rhodzic@ictj.org
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FOTO: Activistas de los derechos humanos de las mujeres se reúnen en Kenema, en la región este de Sierra Leona, noviembre de 2012. Glenna Gordon para ICTJ