Nayib Bukele encara la memoria histórica de El Salvador

5/6/2019

De todos los horrores que ha sufrido El Salvador, la Masacre de El Mozote es el capítulo más terrible. Entre el 10 y 12 de diciembre de 1981, soldados del Batallón Atlácatl del Ejército salvadoreño —muchos formados en la Escuela de las Américas— llegaron hasta la aldea, localizada en la región oriental de este país centroamericano, y perpetraron la peor matanza registrada en el Hemisferio Occidental: al menos 986 personas (552 niños y 434 adultos, entre ellos 12 mujeres embarazadas; todos campesinos) fueron asesinadas en una operación que tenía como objetivo arrasar con la guerrilla izquierdista que combatía a la dictadura militar. Durante décadas las víctimas han exigido justicia y los sucesivos gobiernos salvadoreños —tanto de la derechista Arena como la exguerrilla del FMLN— han tenido tímidas reacciones para condenar la sangría, investigarla y enjuiciar a los culpables. Fue Nayib Bukele, un hombre de 37 años que el sábado asumió la presidencia de este pequeño país, quien tomó una decisión que reivindica a las víctimas: su primer orden como mandatario fue retirar de un cuartel militar el nombre del teniente Domingo Monterrosa, a quien la Comisión de la Verdad de Naciones Unidas (creada para investigar la violencia durante la guerra civil, que dejó más de 75 000 muertos) ha señalado de ser el responsable de la matanza. 

Lea más aquí

 

 

Outlet: 
El País