Nuevo informe explora los retos en la medición de resultados en procesos de Justicia Transicional

27/1/2021

Nueva York, enero 25 de 2021– “No es posible entregar 500 kg de justicia transicional”, explicó un oficial de alto nivel de las Naciones Unidas en un nuevo informe publicado hoy, el cual explora los retos teóricos y prácticos de la medición de resultados de los procesos de justicia transicional. Estos procesos, que se ponen en marcha para aplicar la justicia y reafirmar la dignidad de las víctimas, son siempre complejos, políticamente polémicos y no necesariamente se desarrollan de manera lineal. Por lo tanto, es notablemente difícil evaluarlos. 

El reporte: Medición de resultados y seguimiento de la marcha de los procesos de justicia transicional enfrenta estos retos directamente, incluyendo aquellos relacionados con la recolección de información, el registro de resultados inesperados, el reporte de avances, la provisión de retroalimentación a las intervenciones y la extracción de información útil para establecer el impacto. Con base en la experiencia extensa del ICTJ y entrevistas con profesionales, decisores en política pública, académicos y evaluadores en el campo de la justicia transicional, este informe ofrece información clave y herramientas de medición y monitoreo para evaluar los procesos de justicia transicional y medir su impacto. Para alcanzar la mayor cantidad de personas, este informe está disponible en inglés, árabe, francés y español. 

“En principio, la justicia transicional y las intervenciones que les apoyan se monitorean y evalúan utilizando los mismos marcos lógicos, herramientas de administración de desempeño y criterios de evaluación que se diseñaron originalmente para programas de ayuda y desarrollo mucho más sencillos, como el envío de alimentos”, dice Mateo Porciúncula, autor del informe, también experto senior del ICTJ en diseño, monitoreo y evaluación. “Sin embargo, estos métodos por sí solos no pueden aplicarse de forma uniforme a procesos complejos de justicia transicional, los cuales muchas veces se desarrollan en los países más frágiles y de bajos recursos en el mundo”. 

Este informe examina los distintos roles que tienen los sistemas de monitoreo y evaluación, así como las preguntas que pueden responder en distintas etapas de los procesos de justicia transicional. Describe, también, sus características principales, tales como su naturaleza política y la forma errática en la que se desarrollan con arranques y retrocesos sucesivos. A su vez, resalta las formas en las cuales la evaluación, la recolección de datos y el monitoreo pueden ayudar a las víctimas a recuperar su dignidad, y también proveer datos a las partes para informar el diseño y la implementación de reformas significativas e inclusivas. 

En la investigación social, sin importar el tema que se esté investigando, se le da consideración cuidadosa al lenguaje utilizado para enmarcar el tema y sus implicaciones sociales. Es igual de importante que los profesionales y evaluadores que trabajan en el campo de la justicia transicional presten atención a su lenguaje. Particularmente, el lenguaje puede activar las experiencias traumáticas y emociones fuertes de las víctimas y muchas otras personas asociadas a violaciones de derechos humanos pasadas. También tiene un efecto en las dimensiones políticas de los conceptos, las medidas y las opciones de política pública que se discuten. Por este motivo, este informe toca el tema del lenguaje y las dinámicas de poder en la sociedad. En el informe se defiende un acercamiento “centrado en el usuario” para la medición de progreso y resultados que ponga a las personas a quienes estos procesos han de servir como primera prioridad.

Con la publicación de este informe, el ICTJ busca mejorar las prácticas de monitoreo y evaluación en el campo de la justicia transicional, para que estos procesos estén mejor equipados para sus contextos específicos, recolecten información más relevante y alimenten lo mejor posible el diseño y la implementación de intervenciones basadas en evidencia. “No tenemos todas las respuestas, pero esperamos que este documento sirva como disparador que nos lleve hacia discusiones más profundas con los colegas que se dedican a la justicia transicional”, comentó Porciúncula. 


FOTO: Miembros de la comunidad en la región de la Serranía del Perijá participan en un ejercicio de cartografía como parte de un proyecto de memoria colectiva. (Felipe Moreno)