AméricasEE. UU.Proyecto Rendición de Cuentas de EE UU

Navegar por los países
Proyecto Rendición de Cuentas de EE UU

Antes de pasar a una política más creíble de lucha contra el terrorismo, el Gobierno de EE UU debe reconocer los abusos cometidos en el pasado y tomar medidas al respecto. El ICTJ viene insistiendo en la importancia que tiene rendir por completo cuentas de las graves violaciones de derechos humanos cometidas por Estados Unidos contra los detenidos.

Guardia en el perímetro del Campo X-Ray, Guantánamo (Foto de Flickr, Ejército de EE UU)

Antecedentes: Déficits en la rendición de cuentas por la "Guerra contra el terror" de EE UU

Después del 11 de septiembre de 2001, en nombre de la lucha "mundial contra el terror", el Gobierno estadounidense autorizó y llevó a cabo políticas antiterroristas que produjeron graves violaciones de los derechos humanos.

Entre ellas, el recurso sistemático a la tortura y el trato cruel, inhumano y degradante de los detenidos, así como la detención secreta y arbitraria, y con ella la llamada "entrega extraordinaria" de los detenidos a terceros países..

El Gobierno se sirvió del miedo para impedir la oposición a sus políticas antiterroristas, amparándose en razones de seguridad nacional para evitar que gran parte de sus fechorías saliera a la luz.

A pesar de la insistencia del presidente Barack Obama en rechazar el uso de la tortura, desde que su Administración asumió el poder en enero de 2010 el Gobierno se ha negado a investigar o a denunciar a los responsables de unas políticas realmente criminales.

El papel del ICTJ

Aportaciones al debate sobre la rendición de cuentas

El ICTJ puso en marcha el Proyecto Rendición de Cuentas de EE UU en 2008, con la intención de aplicar al contexto estadounidense su valiosa experiencia en la búsqueda de la verdad y la asunción de responsabilidades después de graves violaciones de los derechos humanos.

El ICTJ redactó varios informes exponiendo su postura, para contribuir al debate sobre la rendición de cuentas. En ellos se abordaba la necesidad de evitar un amplio indulto presidencial y la de acometer una investigación independiente de los hechos, juzgar a los responsables últimos de los abusos más graves y ofrecer reparación a quienes hubieran sufrido las violaciones más flagrantes de sus derechos.

Con su Proyecto Rendición de Cuentas de EE UU, el ICTJ ha aplicado el derecho internacional y su experiencia a una cuestión práctica: cómo debe afrontar Estados Unidos el legado de los abusos, ya que, de no hacerlo, este asunto le acompañará durante mucho tiempo.