Tehuicho, la masacre de los «quemados»

3/6/2020

EL SALVADOR - Élida recogía barro en la quebrada cercana a su casa cuando escuchó disparos. Las balas venían de distintas partes por lo que apuró el paso hacia su rancho. Ella, como muchos habitantes de Tehuicho sabía que su cantón estaba «quemado», que era un objetivo militar por la presencia de guerrilleros. Élida dejó el barro dentro de un huacal y se encerró con sus hijos.

A la 1:30 de la tarde dos hombres armados tocaron su puerta y le preguntaron por Manuel, su esposo. Ella les dijo que estaba en la milpa, ellos le respondieron que era mentira y que su esposo era guerrillero. Élida repitió: está en la milpa. Aún no está segura si le creyeron pero lo cierto es que la dejaron tranquila por media hora. Élida tomó a su hija recién nacida y le dio pecho.

Manuel estaba en la milpa y regresó a las 2:00 de la tarde. La puerta sonó otra vez.  Ahora eran hombres “de la tropa” y esta vez decidieron llevarse a Élida y Manuel Avelar a la cancha. En el rancho quedaron sus hijos solos. La bebé también.

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Revista Factum