Gambia

Gambia se ha embarcado en un proceso para afrontar el legado de dictadura, corrupción y represión de la oposición. El ICTJ trabaja con actores estatales, sociedad civil, víctimas y otros sectores de la sociedad en Gambia para aumentar su conocimiento de procesos de justicia transicional y su habilidad para participar en ellos de manera significativa. Con el fin de asegurar que el proceso promueva la inclusión social y política, el ICTJ apoya especialmente a grupos de mujeres, organizaciones de jóvenes y víctimas.

Background: La Justicia transicional en Gambia

Durante las más de dos décadas en las que el presidente Yahya Jammeh estuvo en el poder, el régimen perpetró un número desconocido de violaciones a los derechos humanos contra los miembros de la oposición. Casi todas las personas acusadas de criticar al régimen debieron enfrentar consecuencias brutales, a veces mortales. Los medios de comunicación fueron un blanco principal: periodistas desaparecieron, fueron detenidos, torturados e incluso asesinados. Una gran cantidad de personas vieron sus propiedades confiscadas o destruidas bajo órdenes del presidente. Hay evidencias contundentes de que el abuso sexual y la violación fueron prácticas ampliamente utilizadas de forma sistemática por instituciones estatales y las fuerzas de seguridad. La dictadura debilitó gravemente las instituciones de Gambia y sumió al país en una crisis económica. Jammeh también dejó un legado masivo de corrupción. Se estima que el mandatario robó más de cincuenta millones de dólares, en un país de pocos recursos.

Las elecciones nacionales de 2016 trajeron consigo el fin de una dictadura de 22 años. Como promesa electoral principal, el nuevo gobierno democrático se comprometió a establecer un proceso efectivo de justicia transicional. En 2017, fue creada la Comisión de Verdad, Reconciliación y Reparación para investigar los abusos cometidos durante la dictadura; determinar el alcance de procesos de persecución penal y posibles amnistías; esclarecer la verdad; avanzar en procesos de reconciliación comunitaria y nacional; educar al público sobre la verdad y la justicia, y otorgar reparaciones individuales y colectivas. Adicionalmente, Gambia está reformando el sector de seguridad y estableció una comisión nacional para la investigación de casos de corrupción estatal. El país también ha establecido una Comisión de Evaluación Constitucional que incluye un proceso de evaluación judicial y legal y está lanzando una comisión permanente de Derechos Humanos para hacer frente a denuncias de violaciones de derechos humanos.

Gambia tiene una oportunidad única en su historia para identificar y empezar a enfrentar las causas de fondo de la opresión del gobierno y social. Dejar atrás la dictadura a través de una transición pacífica y democrática fue una victoria increíble lograda por la gente de Gambia. Sin embargo, cambiar al jefe de Estado no es suficiente para superar su legado de autoritarismo y establecer una sociedad basada en principios democráticos. La justicia transicional en Gambia debe ir más allá de los mecanismos oficiales e incluir a la sociedad civil, los jóvenes y las iniciativas locales de los ciudadanos para que el país pueda democratizar completamente su ambiente sociopolítico y asumir su pasado.

Durante el régimen de Jammeh, el país vivió un éxodo de jóvenes gambianos que escapaban de la represión. Ahora, muchos gambianos exiliados están regresando. Ellos, junto con los jóvenes que representan el 65% de la población, están pidiendo mayor inclusión política.

 

 

ICTJ's Role:

En este contexto, el ICTJ está trabajando con una serie de actores para afrontar ese legado de autoritarismo. Para ello, ayuda en la construcción de capacidades de entidades del gobierno y de la sociedad civil con el fin de desarrollar una estrategia nacional e implementar medidas de justicia transicional. El ICTJ ha provisto de entrenamientos, asistencia técnica constante y otras formas de apoyo a la Comisión de verdad, reconciliación y reparación y a otros sectores involucrados. El ICTJ también está trabajando para incluir a todos los gambianos en el proceso de justicia transicional, haciendo énfasis en:

● apoyar al Estado con su compromiso con un proceso creíble e inclusivo de justicia transicional. Proveemos a la Comisión de la verdad y a otros actores relevantes con entrenamientos, asistencia técnica constante y otras formas para llegar a la población;

● trabajar con las organizaciones de sociedad civil y otros grupos de ciudadanos para asegurar que sus voces sean oídas, sus preocupaciones sean consideradas, y que sean incluidas en el proceso de justicia transicional. También les ayudamos a definir nuevos roles en la vida pública. De forma especial, apoyamos iniciativas que impulsan la educación cívica, el empoderamiento de los jóvenes, los derechos de las mujeres y el diálogo comunitario;

● trabajar de cerca con grupos de víctimas para apoyar sus exigencias de reconocimiento de responsabilidad y reparaciones, y

● reconocer las necesidades más urgentes, ayudando a establecer un programa de apoyo psicosocial seguro y efectivo para víctimas de violencia sexual y de género.