Cerca de cumplirse siete años de haber puesto en marcha el proceso de Justicia y Paz en Colombia, éste avanza en medio de controversias y de importantes reflexiones acerca del rumbo que debe seguir. ¿Cuáles han sido sus avances y cuáles sus deficiencias?

Colombia lleva más de cuatro décadas enfrentando un complejo conflicto que ha causado cerca de 400.000 víctimas registradas y más de tres millones de desplazados. El vicepresidente del ICTJ, Paul Seils, explora en este análisis los conceptos de priorización y selección de casos, expone ejemplos de tribunales que han seguido los criterios de selección y analiza en profundidad el caso colombiano.

La Ley de Justicia y Paz colombiana es la gran apuesta del país para desmantelar a poderosos grupos paramilitares y obtener justicia para las miles de víctimas del conflicto armado. Ante la intención del gobierno colombiano de reformar la ley de Justicia y Paz para conseguir que el proceso sea más efectivo, el ICTJ publica una serie especial de reportajes para ofrecer al lector un acercamiento en profundidad al contexto de la ley, así como a los éxitos y desafíos identificados al hacer balance de los casi siete años desde la aprobación de la ley.

La ley de víctimas les dio voz y fecha: el Congreso las recibirá cada año para escucharlas y solidarizarse con su sufrimiento, en nombre de toda la sociedad. Otros actos oficiales dan fe del cambio de clima y de actitud con respecto a las víctimas. Pero efectos concretos, todavía no se ven, escribe María Camila Moreno, directora del Programa Colombia del ICTJ.

El 9 de abril, Colombia conmemoró por primera vez el Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas. La ley de víctimas estableció este día para que el Estado colombiano realice “eventos de memoria y de reconocimiento de los hechos que han victimizado a los colombianos y colombianas”. Hoy, cuando Colombia empieza a pensar en el significado de este día nacional, algunas víctimas y organizaciones sociales consideran que éste es un llamado a la movilización de la sociedad, un día para que las víctimas sean escuchadas, para obtener respuestas del Estado y para crear acercamientos en una sociedad altamente dividida.

Más allá de los autores materiales, habría que castigar a los que dieron las órdenes y aún -detrás de ellos- a los “autores de escritorio”, que movieron los hilos de estas empresas criminales. Gracias a los avances en el derecho penal internacional, Justicia y Paz podría coordinarse mejor con la Justicia Penal Ordinaria".

La búsqueda de la justicia en Guatemala sigue adelante, tras más de 15 años desde el fin de una larga y sangrienta guerra civil. El ICTJ entrevistó a Claudia Paz, fiscal general y jefa del Ministerio Público de Guatemala, para hablar sobre la lucha de víctimas y sobrevivientes para obtener justicia por los crímenes padecidos.

Nueva York, 22 de marzo de 2011— El Centro Internacional para la Justicia Transicional (ICTJ) felicita a Pablo de Greiff, director de su Unidad de Investigación, por su nombramiento como primer Relator Especial de las Naciones Unidas para el fomento de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición de crímenes y violaciones graves de los derechos humanos.

En una austera caseta de madera y techo de paja que huele a tierra, a veces a carcajadas y a veces ahogadas en llanto, las mujeres, las jóvenes y alguno que otro hombre relatan ante un micrófono cómo eran sus vidas antes del desplazamiento forzado a San Juan Nepomuceno, un pequeño pueblo de Los...

En las últimas décadas ha tenido lugar una revolución global de lucha contra la impunidad, pero incluso para aquellos que seguimos de cerca el esfuerzo por hacer justicia en Guatemala esta decisión es uno de sus mayores e inesperados hitos. Tarde, pero con valentía, una nueva generación de fiscales, liderados por la fiscal general Claudia Paz, ha conseguido que las demandas de justicia de las víctimas sean por fin escuchadas.