Las fuerzas de seguridad colombianas se desplegaron el viernes en el municipio suroccidental de Silvia tras una violenta disputa territorial entre dos grupos indígenas el día anterior, que dejó al menos siete muertos y más de 100 heridos.
El ejército anunció en las redes sociales que más de 500 soldados, junto con apoyo aéreo, serían desplegados en la zona para brindar seguridad a las comunidades y evitar que la situación se agravara.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, ofreció el viernes a los medios de comunicación un balance preliminar de al menos siete muertos y más de 110 heridos, la mayoría por disparos. "Esta cifra podría aumentar", advirtió.
Los enfrentamientos tuvieron lugar en una zona rural del departamento del Cauca entre los grupos indígenas Misak y Nasa, que reclaman la propiedad del mismo territorio.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia hizo un llamado a la calma a las comunidades el jueves e instó a las autoridades a investigar y enjuiciar a los responsables de las muertes y lesiones ocurridas.