Nueva York, 22 de mayo de 2025— El Centro Internacional para la Justicia Transicional (ICTJ) celebra la creación de dos nuevas instituciones independientes en Siria: la Comisión Nacional para la Justicia Transicional y la Comisión Nacional para los Desaparecidos. El establecimiento de estas autoridades por decreto presidencial es avance histórico que reconoce las demandas de las víctimas y sus familias y responde formalmente a las violaciones generalizadas cometidas en Siria durante las últimas décadas.
“Estas dos nuevas instituciones ofrecen a Siria una oportunidad sin precedentes para iniciar un proceso nacional de búsqueda de la verdad, rendición de cuentas y sanación”, declaró Fernando Travesí-Sanz, director ejecutivo del ICTJ. “El futuro determinará si estas instituciones pueden realmente atender las necesidades de todas las víctimas y ayudar a sentar las bases de un futuro basado en la justicia y la dignidad”.
La Comisión Nacional para la Justicia Transicional se encargará de investigar las graves violaciones de derechos humanos, exigir responsabilidades a los responsables, brindar reparación a las víctimas y promover la reconciliación nacional. Por su parte, la Comisión Nacional para los Desaparecidos tiene el mandato de investigar el paradero de las personas desaparecidas, documentar los casos y establecer una base de datos nacional sobre ellos, y brindar apoyo legal y humanitario a las familias afectadas. El Sr. Abdel Baset Abdel Latif dirigirá la primera, y el Dr. Mohammad Ridha Jalkhi dirigirá la segunda.
El ICTJ elogia al gobierno sirio por este importante paso. Sin embargo, si bien los mandatos de ambos organismos son claros, el lenguaje que define su alcance debe reflejar la complejidad del conflicto sirio.
Por ejemplo, la comisión en materia de justicia transicional atribuye las violaciones graves únicamente al "régimen anterior", lo cual, si bien reconoce una fuente importante de los daños sufridos por las víctimas, corre el riesgo de excluir otros daños causados por diferentes actores. Un enfoque más inclusivo, que reafirme el derecho de todas las víctimas a la verdad y la justicia, independientemente del autor de las violencias, es esencial para promover la reconciliación nacional y una auténtica rendición de cuentas.
De igual manera, el mandato de la comisión para las personas desaparecidas se centra demasiado en la documentación. Las familias de las personas desaparecidas y forzadas necesitan conocer las circunstancias de las desapariciones. También requieren apoyo psicosocial y legal continuo.
Para que las nuevas autoridades tengan éxito, el ICTJ recomienda que adopten las siguientes prioridades:
- Estrecha colaboración con las víctimas, la sociedad civil y las comunidades afectadas desde el principio y durante todas las fases.
- Una coordinación clara entre ambos organismos garantizará que operen de forma complementaria y sin duplicaciones, manteniendo al mismo tiempo la independencia institucional.
- Fuerte colaboración con los ministerios pertinentes, así como con actores de la sociedad civil siria e instituciones internacionales que trabajan en cuestiones de personas desaparecidas, documentación y rendición de cuentas.
- Inclusividad —en la interpretación de sus mandatos, en el establecimiento de mecanismos de participación y en la selección de personal y equipos regionales— que garantice la representación de las mujeres, las familias de las personas desaparecidas, las comunidades desplazadas y las organizaciones de la sociedad civil.
- Transparencia y amplia difusión y participación pública, incluyendo una comunicación abierta sobre mandatos, procesos y avances.
- Reconocimiento a los esfuerzos realizados por las familias sirias, los grupos de la sociedad civil y los actores internacionales que han pasado años documentando violaciones, abogando por la justicia y preparándose para este momento.
“Nos alientan las primeras señales de que quienes dirigen estas nuevas instituciones están comprometidos con enfoques consultivos y transparentes”, declaró Nousha Kabawat, directora del programa de Siria del ICTJ. “Les animamos encarecidamente a que aprovechen la labor de una década de las víctimas y las organizaciones de la sociedad civil, muchas de las cuales han realizado la ardua labor de documentación, incidencia política y participación comunitaria en circunstancias extremadamente difíciles”.
Durante el último año, el ICTJ ha colaborado estrechamente con sus socios sirios para sentar las bases de un proceso nacional de justicia y reconciliación. Esto ha incluido la realización de consultas comunitarias en ocho ciudades de Siria, el asesoramiento sobre diseño institucional y el apoyo a estrategias centradas en las víctimas para garantizar que cualquier nuevo proceso refleje la realidad de las personas más afectadas.
El ICTJ reafirma su compromiso con el pueblo sirio y con la búsqueda de la verdad, la justicia y una paz sostenible, y está dispuesto a colaborar con ambas comisiones y a apoyar la implementación inclusiva y creíble de sus mandatos. "El camino por delante será complejo", añadió Travesí-Sanz. "Pero si las autoridades sirias están dispuestas a escuchar a las víctimas y a la sociedad civil, y a priorizar la verdad, el reconocimiento y la rendición de cuentas, estas nuevas instituciones pueden ayudar a reconstruir la confianza y contribuir a una paz duradera".
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FOTO: Manifestantes se congregan en Idlib, Siria, el 27 de julio de 2021, para exigir verdad y justicia. (Ahmed Akacha/Pexels)