Guatemala está lista y dispuesta a recibir alrededor de 150 niños no acompañados de todas las edades cada semana desde Estados Unidos, dijo el presidente del país, un día después de que un juez federal estadounidense detuviera la deportación de 10 niños guatemaltecos.
El lunes, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, dijo a los periodistas que su gobierno había estado coordinando con Estados Unidos para recibir a los menores no acompañados.
Los abogados de los niños, de entre 10 y 17 años, argumentaron en documentos judiciales que las deportaciones constituirían una "clara violación de las protecciones inequívocas que el Congreso les ha otorgado como niños vulnerables". También señalaron que los niños podrían enfrentar peligros y abusos si fueran devueltos a Guatemala.
La orden de la jueza de distrito Sparkle Sooknanan, que suspende la deportación de los niños, tiene una vigencia de 14 días mientras el caso está pendiente. Abarca potencialmente a cientos de menores guatemaltecos no acompañados que han estado bajo custodia estadounidense tras cruzar la frontera sur.