Un juez guatemalteco declaró culpables a seis personas por la muerte de 41 niñas en un incendio devastador en 2017 en un refugio estatal para jóvenes vulnerables que tenía antecedentes de abuso.
La sentencia es un paso hacia el cierre de uno de los sucesos más terribles y mortíferos de la historia de Guatemala. La tragedia atrajo la atención internacional y puso de relieve el abuso generalizado en el sistema de albergues del gobierno.
Los seis sentenciados —dos ex policías y cuatro ex funcionarios de protección infantil— fueron declarados culpables de homicidio, maltrato de menores, incumplimiento de deberes y abuso de autoridad. Todos se declararon inocentes.
La jueza Ingrid Cifuentes también ordenó la investigación del expresidente Jimmy Morales por su participación en ordenar a la policía trabajar en un centro donde se recluía a menores que no habían cometido delitos. El exsecretario de Bienestar Social, Carlos Rodas, fue condenado a 25 años de prisión.