Tras dos días de conversaciones mediadas por Estados Unidos en Roma, Líbano e Israel dieron pasos hacia la implementación de "zonas piloto" en el sur del Líbano, donde las fuerzas israelíes se retirarían y cederían el control al ejército libanés, según informó el Departamento de Estado estadounidense.
El último conflicto entre Israel y Hezbolá comenzó cuando el grupo militante libanés lanzó cohetes contra Israel días después de que Israel y Estados Unidos iniciaran su guerra contra Irán el 28 de febrero. Israel invadió el Líbano y desde entonces ha ocupado una amplia zona del sur del país. Hezbolá se ha opuesto vehementemente a las conversaciones directas entre el Líbano e Israel.
Líbano e Israel anunciaron el 26 de junio un "acuerdo marco" que establece un plan para la retirada de las fuerzas israelíes del sur del Líbano a cambio del desarme del grupo militante Hezbolá, respaldado por Irán. El acuerdo también contempla medidas para alcanzar un eventual acuerdo de paz entre ambos países, que técnicamente siguen en estado de guerra casi 80 años después de la fundación de Israel.
Se suponía que el acuerdo comenzaría con dos "zonas piloto" donde el ejército israelí cedería el control al ejército libanés, que eliminaría cualquier presencia de Hezbolá en esas áreas. Sin embargo, la implementación sobre el terreno se había estancado antes de las conversaciones de esta semana.