Las ONG internacionales Human Rights Watch y Amnistía Internacional han denunciado un fuerte retroceso de las libertades civiles y una “injusticia” generalizada en Túnez desde que el presidente Kais Saied llegó al poder en 2019, a medida que las autoridades intensifican su represión contra la oposición, los activistas y las organizaciones no gubernamentales extranjeras.
“Las autoridades tunecinas han intensificado cada vez más su represión contra los defensores de los derechos humanos y las organizaciones no gubernamentales (ONG) independientes mediante arrestos arbitrarios, detenciones, congelación de activos, restricciones bancarias y suspensiones ordenadas por los tribunales, todo ello bajo el pretexto de combatir la financiación extranjera 'sospechosa' y proteger los 'intereses nacionales'”, declaró Amnistía Internacional en un comunicado el viernes.
Según Amnistía Internacional, la represión contra la sociedad civil en Túnez ha alcanzado un nivel sin precedentes, ya que seis trabajadores de ONG y defensores de los derechos humanos del Consejo Tunecino para los Refugiados están siendo procesados penalmente por cargos relacionados únicamente con su trabajo legítimo de apoyo a refugiados y solicitantes de asilo.
Tras la drástica toma del poder por parte del presidente Kais Saied en julio de 2021, cuando disolvió el parlamento y amplió el poder ejecutivo para poder gobernar por decreto, Saied encarceló a muchos de sus críticos. Dicho decreto fue posteriormente consagrado en una nueva constitución.