El presidente de Rusia, Vladimir Putin, recibirá el viernes a los líderes de China, Brasil y otros jefes de estado para las festividades que conmemoran el 80° aniversario de la derrota de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.
El Día de la Victoria, que se celebra en Rusia el 9 de mayo, se ha convertido en la festividad secular más importante del país. Un multitudinario desfile por la Plaza Roja y otras ceremonias subrayan los esfuerzos de Moscú por proyectar su poder y consolidar las alianzas que ha forjado mientras busca un contrapeso a Occidente en medio de la guerra de tres años en Ucrania.
"Para Putin, este día es importante porque demuestra lo amplia que es la coalición que apoya a Rusia", afirmó el analista político Nikolai Petrov.
La lista de líderes que llegarán a Moscú este año contrasta marcadamente con algunas celebraciones anteriores que atrajeron a importantes líderes occidentales en un momento en que los lazos entre Rusia y Occidente eran más amistosos.