Los aliados europeos de Kiev impusieron nuevas sanciones a Moscú, un día después de que una llamada telefónica entre el presidente estadounidense Donald Trump y el presidente ruso Vladimir Putin no lograra un avance para poner fin a la guerra de tres años en Ucrania.
“Hemos dejado claro una y otra vez que solo esperamos una cosa de Rusia ahora: un alto el fuego incondicional e inmediato”, declaró el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, al referirse a las sanciones. “Nos alegra que Ucrania siga dispuesta a hacerlo. Observamos con decepción que Rusia aún no ha dado este paso decisivo, y tendremos que reaccionar ante ello”.
Los esfuerzos diplomáticos han logrado pocos avances para detener los combates, incluyendo la llamada telefónica del lunes entre Trump y Putin y las conversaciones directas del viernes entre las delegaciones rusa y ucraniana en Estambul. En la llamada, Putin prometió a Trump que Rusia está "lista para colaborar" con Ucrania en un "memorando" que defina el marco para "un posible futuro tratado de paz".