Las Cristinas del conflicto preservan la memoria de las mujeres desaparecidas en Colombia

29/8/2019

En Colombia no existe una cifra exacta de cuántas personas han sido víctimas de desaparición forzada a raíz del conflicto armado. Mientras el Centro Nacional de Memoria Histórica registra 80.472 víctimas entre 1970 y 2018, el Registro Único de Víctimas de la Unidad para las Víctimas (UARIV) contabiliza 47,762 personas desaparecidas.  Lo que ambas instituciones afirman es que la mayoría son civiles.

Las mujeres han sufrido de forma particular las consecuencias de la desaparición forzada. Por la ausencia de sus esposos e hijos, usualmente proveedores del hogar, son ellas quienes quedan encargadas de sacar adelante familias enteras y paralelamente lideran los esfuerzos de búsqueda de sus seres queridos. Se enfrentan por años a la revictimización y a los peligros que pueden resultar de sus procesos individuales de búsqueda. Al mismo tiempo, viven con la impotencia de no poder encontrar o dar un entierro digno a quien desapareció.

La Comisión de Esclarecimiento de la Verdad y la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas se unieron esta semana para reconocer la resiliencia y el trabajo de estas mujeres por la verdad y la memoria en el Encuentro por la verdad #ReconocemosSuBúsqueda en la ciudad de Pasto.

Una de ellas es Paulina Mahecha, madre de María Cristina Cobo Mahecha, una enfermera que fue víctima de desaparición forzada por órdenes de alias “Cuchillo” del Bloque Centauros de las Autodefensas Unidas de Colombia. Hace un año, Paulina empezó a confeccionar muñecas para preservar la memoria de su hija y otras mujeres desaparecidas en los departamentos de Meta y Guaviare. Las “Cristinas del conflicto”, como las llamó Paulina, se convirtieron en una exhibición itinerante que cuenta la historia de estas mujeres y ayuda a Paulina, quien busca los restos de María Cristina desde hace quince años, a sanar.

 

 

 

La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas y su primer año de funcionamiento

La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) es una entidad del Estado de carácter humanitario y extrajudicial que dirige, coordina y contribuye a la búsqueda de personas dadas por desaparecidas en el marco del conflicto armado colombiano. Tiene 20 años para llevar a cabo su mandato.

En mayo de 2019, la UBPD presentó su primera rendición de cuentas, durante la cual expuso logros como haberse reunido con más de 700 familias en el país y con colombianos en el exilio en distintos países; haber recibido más de 2 mil archivos digitales sobre casos de personas desaparecidas, y haber iniciado su despliegue territorial en los municipios y departamentos priorizados para la búsqueda.

El proceso que la UBPD ha definido para la búsqueda de las personas dadas por desaparecidas consiste en cinco etapas: recolección y análisis de información, localización, prospección y recuperación, localización y reencuentro o entrega digna.  Todos estos pasos deben seguirse antes de desenterrar unos restos o reencontrar a un desaparecido con su familia, pero es un trabajo meticuloso y largo que suele desanimar a familiares como Paulina. “Yo no he visto que hayan entregado a nadie en todo este tiempo, y eso me hace dudar, pero yo estoy dispuesta a participar y reunirme con la Unidad para ver si podemos ayudar a encontrar a mi hija y a los demás desaparecidos”, dijo.

Este es solo uno de los retos de la Unidad de Búsqueda, que además funciona con un presupuesto limitado que constriñe la formación y el despliegue de los equipos territoriales.

Para la directora del ICTJ en Colombia, Maria Camila Moreno, “es muy importante para esta Unidad que logre resultados en un marco temporal razonable, que permita mostrarle a las víctimas que de verdad es posible hacer este trabajo y que el país se está tomando en serio esta responsabilidad”.


Foto: Paulina Mahecha presentó su exhibición itinerante "Cristinas del conflicto" con el apoyo del Comité Internacional de la Cruz Roja. (María Margarita Rivera/ICTJ)