Cómo conseguir que los niños y los jóvenes se impliquen en la justicia transicional

23/11/2012


"Yo tengo algo que decir: por favor no me olviden."


- Declaración de un joven de 19 años a la Comisión de Verdad y Reconciliación de Sierra Leona

Los niños y los jóvenes figuran entre los sectores más vulnerables a los actos de violencia registrados durante conflictos armados o a las violaciones de derechos humanos masivas cometidas durante regímenes represivos. Cuando una sociedad acepta como norma la vulneración de los derechos fundamentales, experiencias cotidianas infantiles como la educación, la vida familiar y los juegos pueden saltar por los aires, haciendo que los niños sean tremendamente susceptibles de sufrir daños físicos, traumas psicológicos, desplazamientos, reclutamiento por parte de grupos armados u otras formas de explotación.

Después de periodos de agitación política, las voces de los niños y los jóvenes suelen estar ausentes de las negociaciones de paz y de los posteriores procesos transicionales. Aunque ambos grupos deben recibir una atención adecuada y la rehabilitación precisa, no se les debe considerar únicamente víctimas de violaciones de los derechos humanos masivas, ya que son sujetos de derechos, miembros de una sociedad que intenta encarar el pasado y participantes activos en un proceso de cambio social que busca un nuevo futuro. Su participación en procesos de justicia transicional, concebidos para restablecer el Estado de derecho y la confianza ciudadana en las sociedades a las que ellos pertenecen, son de sumo interés, tanto para ellos mismos como para sus propios entornos.

A propósito del Día Internacional del Niño, el ICTJ insiste en la importancia que tiene el papel activo de los niños y los jóvenes en procesos de justicia transicional como el esclarecimiento de la verdad, la rendición de cuentas penal y los programas de reparación.

Los niños no son únicamente víctimas: también son sujetos de derechos, miembros de una sociedad que intenta enfrentar el pasado
    El ICTJ recuerda el principio rector en materia de participación de la Convención de los derechos del niño, señalado en su Artículo 12: "Los Estados Partes garantizarán al niño que esté en condiciones de formarse un juicio propio el derecho de expresar su opinión libremente en todos los asuntos que le afecten, teniéndose debidamente en cuenta sus opiniones, en función de su edad y madurez".

La participación de los jóvenes en la justicia transicional es esencial para materializar una transformación social sostenible y duradera. Y los niños, para poder implicarse, necesitan estar adecuadamente informados. Es crucial crear programas de divulgación de las medidas de justicia transicional sensibles a las necesidades de la infancia para garantizar que sus voces sean escuchadas en esos procesos.

Estas son las principales conclusiones de Engaging Children and Youth in Transitional Justice Processes [Cómo conseguir que los niños y los jóvenes se impliquen en los procesos de justicia transicional], una nueva publicación del ICTJ disponible en inglés. Este informe, fruto de la colaboración entre su Unidad de Investigación y su Programa para la Infancia y la juventud, se basa en una revisión comparada de las iniciativas pasadas y actuales impulsadas para llegar a niños y jóvenes, dentro de programas de divulgación de medidas de JT. Partiendo de experiencias en países tan diversos como Canadá, Camboya, Colombia, Kenia, Liberia, Perú, Nepal, Sierra Leona y Túnez, este informe aporta estrategias para desarrollar programas de divulgación de medidas de justicia transicional creados para niños y jóvenes.

Los lineamientos allí contenidos son ejemplos tomados de programas de asistencia técnica del Programa de Niños y Jóvenes en varios países. Ahora, cuando se ha cumplido esta semana el Día Internacional del Niño, se ofrece aquí una mirada al trabajo del ICTJ en tres de estos países: Canadá, Nepal y Túnez.

Canadá

   

La Comisión de la Verdad y la Reconciliación de Canadá (CVR) se constituyó en junio de 2008 con el mandato de esclarecer lo ocurrido en los Internados Indios, de carácter público pero gestionados por la Iglesia. Durante más de 100 años, los niños indígenas fueron apartados de sus hogares y comunidades, y recogidos en internados en los que sus tradiciones culturales y lenguas nativas estaban prohibidas, y donde eran habituales las agresiones físicas, emocionales y sexuales.

La CVR de Canadá se encarga de la recolección de testimonios y documentación que rodean los acontecimientos que tuvieron lugar en el sistema de Escuelas Residenciales Indígenas, y las

consecuencias personales, culturales y sociales de estos eventos. Debido en parte a la pronta edad en la que los sobrevivientes de las Escuelas Residenciales sufrieron maltrato, las violaciones que tuvieron lugar en las Escuelas Residenciales a menudo impactan las generaciones posteriores, así que los hijos y nietos de los sobrevivientes pueden experimentar abusos similares a los sufridos por sus parientes, independientemente de si ellos mismos asistieron a una Escuela Residencial.

Las consecuencias intergeneracionales del sistema de Internados Indios hacen todavía más importante la incorporación de los jóvenes a los procesos de verdad y reconciliación. Desde 2010 el ICTJ viene colaborando estrechamente con la CVR canadiense para diseñar una estrategia de implicación de los jóvenes y realizar actividades especialmente dirigidas a fomentar su participación en ese organismo.

En el otoño de 2010, el ICTJ y la CVR celebraron un retiro juvenil en Gibsons, B.C., después del cual dos de los asistentes realizaron un documental retratando cómo percibían sus compañeros el legado de los Internados Indios, que fue presentado en el Acto Nacional celebrado en Inuvik en junio de 2011. A partir del año académico 2013-2014, la película, titulada Our Truth: The Youth Perspective on Residential Schools [Nuestra verdad: cómo ven los jóvenes los internados indios] se incluirá obligatoriamente en los programas de estudios de secundaria de los territorios del Noroeste y Nunavut. Cuando se le preguntó cuál era la mejor manera de implicar a los jóvenes en el trabajo de la CVR, Molly Tilden, directora de Our Truth, declaró: «Creo que es necesario que los jóvenes lo cuenten a otros jóvenes... Creo que es el método más eficaz». Al hacer suya la historia de los Internados Indios, los jóvenes hacen también suya la capacidad de encarar su legado. La película Our Legacy, Our Hope [Nuestro legado, nuestra esperanza], se presentó durante el Foro Permanente de las Naciones Unidas sobre Cuestiones Indígenas.

Nepal

El conflicto armado que enfrentó al Gobierno de Nepal y al entonces Partido Comunista nepalí (maoísta), llegó a su fin en 2006, después de la firma de un Acuerdo de Paz Global. Durante una década de enfrentamientos, perdieron la vida más de 16.000 nepalíes y hubo miles de desaparecidos, torturados y desaparecidos. Niños y jóvenes resultaron muertos, o fueron secuestrados y reclutados por grupos armados y, en unos pocos casos, utilizados como espías por fuerzas gubernamentales. En diferentes zonas del país, muchos niños han quedado definitivamente discapacitados a causa de artefactos explosivos improvisados.

El proyecto de ley de creación de una comisión de la verdad y la reconciliación no ha prestado la atención debida a las víctimas infantiles ni a su papel en las medidas de justicia transicional.

   

Los niños afectados por el conflicto están teniendo problemas para acceder a las ayudas estatales. Mediante el Programa de Compensación y de Asistencia Monitoria, el Gobierno de Nepal ha proporcionado becas a niños afectados por los combates. Sin embargo, la falta de información al respecto y de a acceso a la documentación pertinente, entre otras dificultades, les han impedido conseguir las ayudas.

En un esfuerzo por abordar algunos de estos retos, en la primavera de 2012, el Programa para la Infancia y la Juventud y la oficina del ICTJ en Nepal organizaron una serie de cursillos y de programas de radio sobre la justicia transicional dirigidos a los jóvenes. Los participantes de la capacitación compartieron su frustración con el Gobierno y otros partidos políticos. 'Nunca nos tomaron seriamente ni a nosotros ni a nuestros problemas, ellos solamente van detrás del poder', dijo uno de las chicas participantes en la formación de Dhankuta. Con la información correcta, los jóvenes pueden reclamar un poco de ese poder y defender cómo quieren que se aborde el legado de los abusos del pasado en Nepal.

Túnez

   

En enero de 2011 un movimiento revolucionario provocó el final de los casi 25 años de régimen opresivo del presidente Zine el Abidine Ben Alí. En las protestas populares que rápidamente cundieron por todo el país, tuvieron un papel destacado los jóvenes, desilusionados con las elevadas tasas de paro y la corrupción gubernamental.

 

Desde el establecimiento de un sistema democrático después de las primeras elecciones, celebradas en el otoño de 2011, el nuevo Gobierno tunecino inició un proceso de transición. Creó una asamblea encargada de redactar una nueva Constitución y de aprobar una exhaustiva ley de justicia transicional. Sin embargo, las consultas ciudadanas que debían servir de base a esa ley no han proporcionado espacios concretos para que niños y jóvenes puedan compartir sus experiencias y plantear sus preocupaciones.

Desde principios de 2011, el ICTJ viene colaborando estrechamente con funcionarios y organizaciones civiles de Túnez para promover una justicia transicional que encare los legados del pasado. El Programa para la Infancia y la Juventud del ICTJ ha establecido contactos con diversos implicados en el proceso, entre ellos el Ministerio para la Mujer, la Infancia y los Asuntos Familiares tunecino, UNICEF, el Observatorio de la Juventud, profesionales de la justicia transicional y defensores de la infancia, para debatir cómo se puede garantizar que los niños y los jóvenes estén representados en los programas de JT nacionales.

En colaboración con las oficinas nacionales del PNUD y UNICEF, el ICTJ organizó en octubre de este año una mesa de debate sobre Infancia y juventud en el proceso de justicia transicional tunecino. La sesión reunió a diversos actores de la defensa de la infancia y la juventud, y de la justicia transicional para promover el primer debate celebrado en el país sobre la participación de la infancia y la juventud en los procesos de justicia transicional. Convocada en un momento clave, antes de la aprobación de la ley de justicia transicional, la reunión pretendía concienciar a los responsables políticos de la necesidad de abordar desde el principio de los procesos de JT las necesidades concretas de niños y jóvenes.

Ahora que el Ministerio está ultimando un proyecto de ley para la creación de una comisión de la verdad, Túnez está en un momento en el que puede crear el marco para una participación significativa. Como primer paso, sería crucial mencionar en el mandato de esa comisión la condición de víctimas de niños y jóvenes y su derecho a participar en dicho organismo.


Foto de portada: Defensores de derechos humanos y familiares de desaparecidos durante una manifestación en Kathmandú, Nepal, 18 de diciembre de 2003. DEVENDRA M SINGH/AFP/Getty Images)