Abuya, 19 de junio de 2025— La Unión Africana (UA) y la Unión Europea (UE), en colaboración con el Consorcio que implementa la Iniciativa para la Justicia Transicional en África (ITJA), liderado por el Centro Internacional para la Justicia Transicional (ICTJ) e implementado en conjunto por el Fondo...

En la última ronda de negociaciones entre Ucrania y Rusia en Estambul el 29 de marzo, el presidente turco Tayyip Erdogan llamó a ambas delegaciones a actuar con responsabilidad y acordar un alto al fuego. Les recordó su misión histórica de lograr una paz justa. No hay nadie que se oponga a tal declaración. Sin embargo, como hemos visto antes en muchos otros conflictos, definir qué significa justicia en el contexto de la guerra puede representar un obstáculo aparentemente insuperable.

El 14 de abril de 2025, el Tribunal Superior de Johannesburgo dictó una sentencia histórica. Desde su estrado en la sala 4D, el juez Dario Dosio desestimó las objeciones de la defensa a la inclusión de asesinato y apartheid como crímenes de lesa humanidad en el escrito de acusación contra dos personas acusadas de un ataque mortal en 1982 contra activistas estudiantiles antiapartheid. Con ello, el tribunal allanó el camino para que, por primera vez, se presentaran cargos por crímenes de lesa humanidad en un tribunal nacional sudafricano. También abrió la puerta al primer procesamiento del apartheid como crimen de lesa humanidad en cualquier parte del mundo.

Los dolorosos recuerdos de aquellos espantosos 100 días en los que casi un millón de ciudadanos ruandeses perdieron la vida todavía atormentan al pueblo de Ruanda, al resto de África y al mundo, treinta años después del genocidio de 1994 contra los tutsis. Es una ocasión solemne para recordar y honrar a las víctimas y supervivientes del genocidio y reconocer la tremenda fuerza y resistencia que han demostrado tras una tragedia indescriptible. Más allá de esto, también es momento para una introspección sincera en el continente africano y en todo el mundo sobre las políticas y mecanismos existentes para prevenir tales atrocidades.

Este informe de investigación ofrece orientación sobre la aplicación de un marco de justicia restaurativa en contextos de violaciones masivas de derechos humanos, sus ventajas y desafíos. Basado en las experiencias de Colombia, Sierra Leona, Túnez y Filipinas, el estudio examina cómo ...

A man and audience member holds his phone to record proceedings of panel on the stage in front of him.

A lo largo de 2023, los expertos del ICTJ han ofrecido su perspectiva única sobre las noticias de última hora en todo el mundo como parte del Informe Mundial. Sus perspicaces comentarios han puesto de relieve el impacto que estos acontecimientos tienen en las víctimas de violaciones de derechos humanos, así como en luchas más amplias por la paz y la justicia. En esta edición, recordamos el año pasado a través de la columna Expert's Choice.

¿Qué significa la obligación de proporcionar reparaciones cuando se trata de violaciones graves de derechos humanos? Este informe explora la evolución de la interpretación del derecho a reparación en el derecho y la jurisprudencia internacionales y cómo los tribunales nacionales han p...

A man on a bicycle rides past a building whose exterior wall is covered in a colorful mural with writing in Spanish.

La pandemia del COVID-19 forzó a muchos países a imponer medidas de emergencia tales como toques de queda y cierres locales para detener la aspersión del virus. Para reforzar estas medidas, algunas sociedades han aumentado el poder de las fuerzas policiales, mientras otros han recurri...

Este estudio busca comunicar las perspectivas, expectativas y necesidades de las personas desplazadas de Sudán del Sur y, así, fundamentar las iniciativas de justicia transicional que han surgido allí a partir del revitalizado acuerdo de paz de 2018. También ofrece lecciones apre...

several women in colorful dresses crouch around an open fire pit, cooking food in a large pan.

El 6 de octubre, la Corte Penal Internacional (CPI) declaró culpable al exlíder de la milicia Janjaweed, Ali Muhammad Ali Abd-Al-Rahman (también conocido como Ali Kushayb), de 27 cargos de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra cometidos en Darfur entre agosto de 2003 y marzo de 2004. Este veredicto histórico rompe con los ciclos de impunidad en Sudán y envía un mensaje contundente de que estos crímenes no se toleran.