La violencia criminal y las violaciones a los derechos humanos sobrepasan la capacidad del sistema de seguridad y justicia de México. A pesar de no experimentar una transición política, México puede utilizar experiencias de justicia transicional para diseñar una política de justicia y prevención. Esto requiere una cuidadosa adaptación a las particularidades del país. Este análisis examina las oportunidades que el escenario actual ofrece para adaptar experiencias de justicia transicional para enfrentar este desafío.