Un tribunal de apelaciones anuló la condena del expresidente colombiano Álvaro Uribe por soborno y manipulación de testigos en un caso histórico que conmocionó al país sudamericano y empañó el legado del líder conservador.
Uribe ha negado haber cometido delito alguno. En agosto fue condenado a 12 años de arresto domiciliario tras un juicio de casi seis meses en el que la fiscalía presentó pruebas de que intentó influir en testigos que acusaban al líder de las fuerzas del orden de tener vínculos con un grupo paramilitar en la década de 1990.