Víctimas, defensores de la sociedad civil, legisladores y socios se reunieron recientemente en una mesa redonda de alto nivel sobre la integración de la salud mental y el apoyo psicosocial (SMAPS) en el proceso de justicia transicional de Etiopía. La reunión, organizada por el ICTJ y el Centro de Incidencia Política para la Democracia y el Desarrollo, ofreció un espacio para que los participantes debatieran la necesidad de la SMAPS y cómo mejorar el acceso a ella en todo el país.

BOGOTÁ, 20 DE JUNIO DE 2024— En 2022, se sancionó en Colombia la ley de Paz Total, por medio de la cual se busca negociar y alcanzar acuerdos con las organizaciones armadas aún existentes en el país. El 19 de junio de 2024, la actual directora de ICTJ Colombia, Maria Camila Moreno, fue designada...

A finales de abril, en Siria, decenas de residentes de varias ciudades y pueblos se reunieron por primera vez para, por fin, hablar de sus experiencias durante los 14 años de conflicto que desgarró la sociedad y provocó innumerables violaciones de derechos humanos. Estos diálogos comunitarios, organizados por el ICTJ en colaboración con el proyecto Puentes de la Verdad (Bridges of Truth), brindaron un espacio seguro para que los participantes compartieran sus historias y dificultades, hablaran de sus necesidades y expresaran sus esperanzas de justicia y reconciliación.

En Colombia, múltiples actores armados compiten por el control territorial y social a escala local. Sin embargo, la respuesta estatal sigue anclada a un marco estratégico y operativo para combatir organizaciones centralizadas y jerárquicas. Este análisis propone avanzar en una reforma...

Image of first page of the briefing paper "From Combat to Territorial Control"

En Colombia, múltiples actores armados compiten por el control territorial y social a escala local. Sin embargo, la respuesta estatal sigue anclada a un marco estratégico y operativo para combatir organizaciones centralizadas y jerárquicas. Este análisis propone avanzar en una reforma...

An aerial view of a group of soldiers interacting with a large civilian crowd in a rural setting

Recientemente, el ICTJ reunió a defensores de derechos humanos, periodistas y abogados de Libia, Sudán, Siria, Túnez y Yemen para un taller sobre investigaciones digitales de fuente abierta. El curso, que tuvo lugar del 3 al 8 de noviembre en Kampala, Uganda, capacitó a los participantes en el uso de herramientas de fuente abierta con el objetivo de fortalecer su labor de investigación, documentación y seguimiento de violaciones de derechos humanos.

La caída del régimen de Bashar al-Assad tras 53 años de gobierno autoritario marca un momento significativo en la búsqueda de la justicia, la paz y los derechos humanos. Si bien esta transición abre la puerta a nuevas posibilidades, también pone de manifiesto los inmensos obstáculos y responsabilidades que nos esperan.

Tras las recientes y polémicas elecciones presidenciales, los venezolanos de todos los sectores de la sociedad salieron a las calles para expresar su desconfianza colectiva ante los resultados oficiales, su indignación por la terrible crisis económica y política de su país y su exigencia de transformación. Por un breve momento, la multitudinaria unidad de sus voces hizo creer que se había abierto una ventana de oportunidad para un cambio real. En los países que luchan contra violaciones masivas de los derechos humanos, de vez en cuando se abre una ventana de oportunidad para que la sociedad se una y avance hacia la paz y la justicia. Lamentablemente, esas ventanas no permanecen abiertas indefinidamente.

El 7 de octubre, el mundo observó con horror cómo miembros del grupo militante Hamas masacraban a más de 1.400 israelíes, la mayoría de los cuales eran civiles, incluidos niños y ancianos, en un ataque premeditado y sofisticado. La respuesta de Israel hasta ahora no ha sido menos horrorosa. Olas incesantes de ataques aéreos indiscriminados contra Gaza han alcanzado edificios residenciales, instalaciones médicas y otras infraestructuras civiles críticas, asediando todo el enclave y dejando más de 5.000 personas muertas, entre ellas 2.000 niños. Desafortunadamente, estas atrocidades indescriptibles –cuya condena y rechazo se nos han acabado las palabras– no son acontecimientos aislados que suceden en el vacío. De hecho, son sólo los últimos episodios de un ciclo de violencia que dura 75 años.

Para muchos libaneses, ya no es un hecho excepcional ser desplazado. En este artículo de opinión, Firas BouZeineddine establece una conexión entre la grave situación que atraviesan muchos libaneses y la cultura de impunidad que impera en el país. En particular, exige que tanto los actores nacionales como los externos rindan cuentas por las violaciones cometidas, tanto pasadas como presentes.